AL VUELO

by / Comentarios Desactivados en AL VUELO / 9 View / diciembre 30, 2016

Por: Pegaso

         Andaba yo volando allá, por el rumbo del puente internacional Reynosa-Hidalgo, donde a pesar de lo caro que está el dólar la gente sigue haciendo filas para pasar a los Estados Unidos.

         No cabe duda que los mexicanos somos masoquistas porque nos gusta que nos esculquen hasta los chones al pasar por la garita americana, que nos detenga la policía por falta de una lucecita en el carro y que nos apliquen tremendos multones por pasarnos un alto.

         Y la cosa se pondrá peor ahora que llegue al poder en enero el nazi Trump con su Cuarto Reich.

         Por eso me dio gusto y a la vez me entró un acceso de risa incontrolable cuando vi la nota en el periódico.

         “Arrasan los caganer de Donald Trump”.

         El encabezado me llamó la atención, porque hasta ese momento no sabía qué demonios era un caganer.

         Caganer, mis estimados lectores, es una figurilla del pesebre navideño catalán que representa a un pastor en acción de defecar, es decir, con el pantalón abajo, las rodillas flexionadas, cara de pujo y una espiral de popó en el suelo.

         Pues bien, a la empresa española Caganer.com, que tiene muchos años haciendo ese tipo de figurillas para los nacimientos, se le ocurrió elaborar caganers con las caras de artistas y políticos famosos.

         La que está arrasando en estos momentos y que se ha distribuido en 143 países, incluyendo los Estados Unidos y México, es la de Donald Trump.

         Junto con esa figurilla, que no mide más de diez centímetros, también produjo una con la cara de Hillary Clinton.

         Ella, con su trajecito sastre color azul, tiene la falda abajo, las rodillas dobladas y su infaltable caca.

         Esta manifestación ¿artística? es una forma en que la gente común y corriente obtiene una simbólica venganza, un poco de satisfacción, contra las atrocidades de los poderosos.

         No sé cuál será la reacción de Trump cuando vea su caganer, pero nos la podemos imaginar:

-¡Oh, my god! Quién haber hecho estou.  Mandar inmediatamente a la CIA, a la Interpol, al FBI y al HEB para identificarlo y castigar al mother fucker que atreverse a ponerme en ridiculous.

         Tanto ha sido el éxito que ha tenido la empresa con su producto, que no tarda mucho para que salgan los caganers piratas elaborados en China y vendidos en Tepito.

         Por lo pronto yo sugeriría a los autores de esas jocosas representaciones, que tomen en cuenta a los siguientes personajes para hacerles sus respectivos caganers:

-Enrique Peña Nieto:  Se le podría representar con su copetito coqueto, su traje Armani y una pistola de despachador de gasolina, con una sonrisa de oreja a oreja, mientras hace esfuerzos para que salga el fruto de sus entrañas.

-Andrés Manuel López Obrador: Con el pantalón a media rodilla, en cuclillas, leyendo el periódico Regeneración donde dice que va arriba en las encuestas.

-El Rey de España:  En similar postura, con su coronota de muchos diamantes, pero en lugar de estar sobre el suelo, se encuentra sobre la cabeza de los españoles, defecando sobre todos ellos.

-Luis Miguel: Con su coqueto chuchuluco y sus dientes de peineta, micrófono en mano cantando aquella de “Somos dos, dos enamorados…”.

         Las posibilidades son infinitas, y ya sea que la empresa española o cualquier otra que haga caganers piratas, podrá forrarse de lana con éstas innovadoras y atractivas figurillas que harán las delicias de chicos y grandes.

         Sólo espero que no hagan un caganer de Pegaso, porque no se la van a acabar.

         Queda con ustedes el refrán mexicano muy a mi estilacho: “Personalmente considero de gran prioridad que me escancíen una inmaculada y dos adicionadas con cloruro de sodio”. (A mí me importan una pura y dos con sal).