CANDELERO

by / Comentarios desactivados en CANDELERO / 18 View / marzo 29, 2018

Por: Abraham Mohamed

– La apertura de la SEDENA y la LSI

Jamás me imaginé que la Secretaría de la Defensa Nacional  a cargo del General Salvador Cienfuegos Zepeda, expusiera al escrutinio público, todo lo concerniente a la organización de las Fuerzas Armadas bajo su mando, su tremendo poder, sus recursos financieros, su administración, su industria especializada en equipo, armamento, vehículos y materiales de guerra, la participación de las mujeres tanto en los distintos cuerpos del Ejército y de la Fuerza Aérea, en la formación de profesionales con licenciatura tanto en el H. Colegio Militar como en los otros 35 planteles que conforman su Sistema Educativo  donde realizan estudios un promedio anual de 5 mil alumnos en postgrado, licenciatura y capacitación para el trabajo.

Desde ahí, queda claro que se forman mujeres y hombres comprometidos, a quienes se les fomenta el espíritu de cuerpo, la vocación de servicio y respeto a la ley bajo una férrea disciplina, para afrontar con integridad y entereza, los retos y desafíos que impone el cumplimiento del deber.

A ellos se vincula el Sistema de Adiestramiento Militar que es la capacitación del personal del Ejército y Fuerza Aérea para garantizar el cumplimiento de las misiones asignadas, conforme a nuestra Carta Magna.

Innegables son las muestras de apoyo al pueblo en caso de desastres naturales con el Plan de Auxilio DN-III-3 que lleva más de 50 años de estarse aplicando y que por lo mismo se ha convertido en símbolo de lealtad, patriotismo, abnegación y valor. Para la población civil damnificada por un ciclón, inundación, sismo, etc. hundida en la desgracia, su esperanza renace cuando ven llegar a los soldados con su brazalete amarillo, pues saben que ellos les darán toda la ayuda y protección que necesiten hasta recuperarse.

Y también entre estas misiones está la de proteger la seguridad nacional y la seguridad interior, dado que a consecuencia de la corrupción prevaleciente en determinados cuerpos policíacos municipales y estatales, la delincuencia organizada y el narco han desatado una violencia brutal en perjuicio de la población, por lo que a solicitud de los gobiernos de los Estados –gobernador y legislaturas locales- las Fuerzas Armadas apoyan a las selectas policías locales para combatir a los maleantes para recuperar la paz y mantener la seguridad interior que se ve amenazada.

Precisamente para evitar que las Fuerzas Armadas se vean inculpadas por acciones que según los vivales de la política, no les corresponden, porque en los enfrentamientos con los “mañosos” pudiese haber víctimas inocentes o se les acuse de violar Derechos Humanos, es por lo que se aprobó por el Congreso de la Unión, la Ley de Seguridad Interior que el Presidente Peña Nieto decidió no promulgar hasta que la Suprema Corte de Justicia defina su fallo sobre las controversias constitucionales que le presentaron la CNDH, el INAI y 8 Alcaldes -6 del PRD, 1 de Morena y otro independiente-  éstos argumentando que los soldados con sus operativos invadían su esfera de competencia en materia de seguridad pública. ¡Hágame usted el recabrón favor! cuando la población está sometida por el hampa.

Y como el tema da para más, aquí empiezo dándole los nombres de éstos Alcaldes: Juan Hugo de la Rosa de Nezahualcóyotl; Félix Alberto Linares de Ocuilán y Tomás Suárez Juárez de Cocotitlán, los tres perredistas del Edomex. Lo mismo hicieron los yucatecos también del PRD, Raúl Antonio Romero de Oxkutczab; Eufracio Uc Chan de Tepakan y Hebert Ismael Sarabia de Hoctun. El que “hizo punta” fue el poblano Juan José Espinoza que acaba de pedir licencia como Alcalde San Pedro Cholula porque quiere ser Diputado local por Morena pues “chapulineó” y ahora se desvive por López Obrador, a pesar de que fue Presidente Municipal postulado por el MC y el partido local “Puebla Unida”.  Por su parte Alfredo Lozoya Santillán que presume de ser un “hombre honrado honrado” es el otro Alcalde “independiente” de Hidalgo del Parral, Chihuahua que no quiere que se le aparezcan los soldados en su municipio porque la población está “a gusto con su policía”….¿será?

Y ahora lo politizado con más conocimiento.

El INAI al través de su presidente Francisco Javier Acuña precisó que el Art. 9 de la LSI viola la Constitución al establecer que toda la información generada en acciones de la seguridad interior será considerada de seguridad nacional y por lo mismo deberá mantenerse en total secrecía, porque la Constitución dice todo lo contrario, o sea que “toda la información de ese tipo debe ser considerada como pública y sólo será sujeta a reservas siempre temporales”.

La inconformidad sobre el Art. 31 es porque fija que “las autoridades federales y los órganos autónomos –como el INAI- deberán proporcionar la información que les requieran las autoridades que intervengan en los términos de la presente Ley”, lo cual es inaceptable para el Instituto porque “no se considera el consentimiento para la transferencia de los datos personales y restringe el ejercicio de los derechos como el acceso, rectificación, la cancelación y la oposición que cualquier persona tiene sobre sus datos personales”.

A su vez, la CNDH al través de su presidente Luis Raúl González Pérez señala que es falso que la LSI de certeza a la población y a las Fuerzas Armadas sobre su actuación de apoyo a la seguridad pública, “esa Ley en sus términos actuales no reporta ningún beneficio directo ni a los particulares ni al personal militar que den seguridad de las personas” y estima que hay diez derechos fundamentales violados: el de seguridad jurídica, de acceso a la información pública con relación al principio de máxima publicidad, a la protección de datos personales, a la consulta previa de las comunidades indígenas, a la libertad de expresión, a la libertad de asociación, al principio de inmediatez en la puesta a disposición, al principio de legalidad, al principio de pro persona y al principio de progresividad”. Además viola los Arts. Constitucionales 1, 6, 9, 14, 16, 21 y 129; los Arts. 1, 2, 9 y 29 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y el 1, 2, 5 y 9 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.

Y a todo esto todavía la CNDH añade la objeción a la “subordinación de autoridades civiles a militares porque contraviene criterios de la Corte Interamericana de Derechos Humanos; el desconocimiento del Art. 21 Constitucional que señala las materias y autoridades que corresponden a la seguridad pública al pretender sustraer de ese ámbito cualquier acción que se lleve a cabo al amparo de la LSI con independencia de su verdadera naturaleza y consecuencias prácticas”.

Y tal vez por eso, al estar tan manoseado el tema de la Ley de Seguridad Interior, siento que el General Secretario Cienfuegos está harto de ser blanco de críticas sin sentido que tiene que sobrellevar, pues las circunstancias así lo exigen.

Y valore usted lo que dice: “para cumplir con las tareas de seguridad se requiere un marco legal que establezca qué pueden hacer las Fuerzas Armadas. Nosotros no pedimos una Ley de Seguridad Interior, lo que pedimos fue un marco jurídico, el que quieran, pero que nos lo den” y pregunta: “¿de  otra manera, cómo podemos ayudar?…“¡nos impiden ayudar”! Este comentario lo hizo Cienfuegos al participar en la presentación del libro “Ejército y Fuerza Aérea Mexicana, Otra Visión” escrito por Arturo Avila Anaya, presidente de IBN Industrias Militares, que se realizó ayer miércoles 28 en la biblioteca de la SEDENA.

Luego añadió que en recientes viajes oficiales a Francia, España, Italia, Alemania e Inglaterra, ya se realizan labores de seguridad  conjunta entre los Ejércitos y sus Policías, y  confirmó en la Junta Interamericana de Defensa realizada este martes pasado en Washington, que con excepción de Estados Unidos y Argentina los demás países del continente están en la línea de utilizar el potencial de sus fuerzas armadas para dar soluciones que debe responder el Estado en su orden interno. Creo que por ahí es el camino”.

Ya por último, el General Cienfuegos le pide a la población que no vea diferentes a los soldados…. y le dice a los mexicanos: “somos los mismos, nada más que con uniforme, pero venimos del mismo lugar y de las mismas condiciones que la mayoría “.

En pocas palabras, las Fuerzas Armadas, son del pueblo y al servicio del pueblo, siempre leales y con profundo amor a la Patria.