CENA DE NEGROS

by / Comentarios Desactivados en CENA DE NEGROS / 5 View / junio 29, 2018

Por: Marco A. Vázquez

– Cuando los muertos votan…

Seis días antes de ganar la elección de gobernador el candidato del PRI, Rodolfo Torre Cantú, fue asesinado junto a Enrique Blackmore y varios policías que formaban parte del equipo de su seguridad, la ejecución fue tan perfectamente realizada que levantó suspicacias, minutos después todos pensaban que se trataba de un asesinato de Estado y el rumor crecía más porque los caídos solo era gente muy cercana al doctor y ninguno obedecía o tenía querencia con los hombres que en ese momento ejercían el poder.

Fue un lunes 28 de junio, por la mañana, trágico día en el que cambio la vida pública y política de Tamaulipas, esa fue la fecha en la que el PRI firmó su fecha de caducidad en el Estado misma que solo podía haber cambiado reinventándose, obligándose a cuidar a las bases cosa que no quisieron hacer.

Meses después del infortunado día, cuando Egidio ya pintaba como sería de gobernador, un allegado a Eugenio Hernández le preguntó por qué lo había elegido si era quien más lo conocía, si de sobra sabía que hundiría al tricolor y ejercería venganza contra todo el equipo.

“Hubieran creído que fui yo, pero además  Egidio no es un mal hombre”, fue todo lo que respondió Geño.

Uno de los amigos del ex gobernador Hernández Flores, hoy encarcelado, fue más explicito y descubrió la verdadera razón por la que Egidio tuvo que ser presentado de emergencia como candidato.

“Fue el discurso del polyforoum (cuando estaba tendido y siendo velado Rodolfo) en el que no culpó a nadie, pero fue más la urgencia de sacar a alguien cercano, si se tardan unos minutos más Marco Bernal habría sido candidato sustituto como ya lo traían muchos grupos, el de Tomás y el Beatriz Paredes incluidos, a ver, ya hecho público que era Egidio, ¿quién lo habría impugnado o quien habría rechazado la propuesta?, ¿con qué argumentos vincularían a Geño o a su equipo con el asesinato?” .

El caso es que uno de los pasajes más tristes y que mayor daño le ha dejado a Tamaulipas, el asesinato de Rodolfo y tres personas más, este 28 de junio del 2018 tiene su octavo aniversario, se cumplen 8 años de impunidad y se conmemoran con la certeza de que así seguirá el tema por siempre, sin que la sociedad tenga una explicación o pruebas contundentes del por qué.

El PRI hoy le hará un homenaje más al hombre que estaba destinado a ser gobernador de Tamaulipas pero perdió la vida en el intento, es casi seguro que pedirán justicia, tal vez que aprovecharán la ocasión para hacerse notar como partido pero, ¿con qué cara pueden hacerlo si durante los seis años de gobierno de Egidio, hermano del caído, se guardaron todas las formas y callaron o sus gritos los hacían en el desierto?

La verdad es que duele tanta hipocresía e impunidad que hay sobre el tema porque a Tamaulipas le causaron un daño irreversible, le arrebataron a un gobernador y le pusieron a otro que vivió con rencor, escondido y sin el menor animo de estar cercano a la gente.

Y no, no fue solo ese el daño causado al Estado, la afectación fue más grave porque con el asesinato del casi gobernador se le abrieron las puertas a la violencia e inseguridad, el mensaje para los delincuentes fue que acá todo lo podían hacer que al fin y al cabo, como decían nuestras autoridades, no pasaba nada.

Lo que ocurrió con Rodolfo no lo sabremos nunca, es más, cualquier cosa que surja a estas fechas, aunque sea la historia real, será inverosímil, ya nadie se tragará una versión que sea relativa al esclarecimiento del caso.

Lo que sí sabemos es lo que pasó con Tamaulipas después de ese crimen, han sido años difíciles que tenemos que seguir sanando pero sin permitir que el recuerdo de Rodolfo sea simplemente otro acto de campaña como al parecer lo intenta hacer el PRI, un hecho que se realiza más por la añoranza del poder que para honrar a Rodolfo, un acto de proselitismo en el cual los tricolores parecen usar la mejor arma de antaño, de allá cuando todos dicen que hacían votar a los muertos.