CRÓNICAS POLÍTICAS

by / Comentarios Desactivados en CRÓNICAS POLÍTICAS / 19 View / marzo 11, 2018

Por: Alberto Guerra Salazar

– Prepara MORENA sorpresas en Nuevo Laredo

CIUDAD VICTORIA, (ASI).— Eran pocos y parió la abuela. Más de un año después de que Enrique Ochoa Reza se convirtió en presidente nacional del PRI, nombró a un delegado general para Tamaulipas, pero además, favoreciendo a un desconocido, inexperto, novicio, principiante, verde, debutante, en una entidad donde ese partido es oposición y además, en bancarrota.

Jesús Hernández Peña se estrenará en Tamaulipas como delegado general, pues será su primera vez. Anteriormente fungió como delegado pero de la CNOP y es hasta ahora que le dan la responsabilidad plena, completa, entera, íntegra.

No ha tenido el señor Hernández Peña ni siquiera el bautizo de las urnas pues nunca ha sido candidato titular a un cargo de elección popular. Fue diputado federal, pero suplente, en la LXIII Legislatura.

En alguna ocasión tuvo Tamaulipas un delegado general de lujo en la persona de Eliseo Mendoza Berrueto, pero pocas veces vino a hacer la función, pues era Gobernador Egidio Torre Cantú.

También desfilaron por Tamaulipas delegados como César Humberto Delgado Ramírez, Heberto Barrera Velázquez, Oscar Ramírez Mijares, aunque últimamente se chafeó ese cargo con emisarios como José Parcero López.

Pero es la primera vez que el partido tricolor escoge para Tamaulipas a un operador que viene aquí a hacer su primera vez, como si las cosas estuvieran tan bien, con un gobierno estatal panista ensorbebecido, altanero, agresivo, represor e insensible.

Esta infortunada selección nos hace pensar que no había voluntarios para venir a Tamaulipas, no tanto porque los asustara el clima de guerra que padecemos desde hace años, sino porque no hay viáticos ni abundancia pecuniaria aquí.

Anteriormente, cuando el PRI era gobierno, los delegados eran tratados a cuerpo de rey, con cargo al erario estatal, con hospedaje de lujo, comidas de primer mundo, vehículos con chofer, edecanes y chequera sin límite.

Hoy, Jesús Hernández Peña viajará en transporte terrestre comercial, con agenda de apenas unos días, comidas frugales y otras severas limitaciones. El más grande servicio que podrá proporcionarle a Sergio Guajardo Maldonado, será el de ser el chivo expiatorio, el para-rayos, la excusa para justificar las derrotas electorales que vienen.

Guajardo Maldonado hizo el sábado la postulación y registro de candidatos a presidentes municipales mediante convención de delegados y de la comisión de postulación, pero no pudo completar la lista de 43 candidatos.

Quedaron pendientes entre seis y cuatro municipios, de tener designados a sus candidatos, el caso más grave, Ciudad Mier, donde el PRI tamaulipeco francamente se rajó, con motivo de que, dijo, no existen las condiciones de seguridad necesarias, para hacer el proceso de selección.

Alguien más franco insinuó la posibilidad de que Sergio no tuvo la habilidad suficiente para convencer a nadie en Ciudad Mier, para que se lanzara a la aventura de pelear la presidencia municipal en las urnas.

Por los mismos motivos (inseguridad, amenazas, miedo, coacción) se complicó el Caso Valle Hermoso pero finalmente se benefició al médico Daniel Torres Espinosa con la reelección, dejando con un palmo de narices a Efraín de León León y al Betico Valdez Richaud, que intentaron descarrilarlo.

La convención de delegados de Ciudad Victoria resultó desairada, con apenas la presencia de Miguel González Salum, concuño de Oscar Almaraz Smer y ex presidente municipal como él, que va por la reelección.

Sus detractores dicen que si Almaraz tuviera vergüenza, se abstendría de embarcarse en esa aventura, pues además de ser el peor alcalde de los últimos años, no tiene ninguna oportunidad de ganar la mayoría de votos.

Eso lo sabe Almaraz desde que le prohibieron en palacio de gobierno ser candidato a diputado federal pues era su ambición cobijarse tras el fuero que implica llegar al Congreso de la Unión.

Tiene miedo que cuando caiga preso Oscar Gómez Guerra, revele o confirme los nexos comerciales (por llamarlos de alguna manera) que los unen y que lo implicarían en investigaciones judiciales.

Tampoco tenía permiso del tercer piso del palacio de gobierno, de buscar la reelección, pero cuando los azules descubrieron que el PRI podría postular en su lugar a Enrique Cárdenas del Avellano, decidieron que Oscar repitiera, porque a ese ya lo tienen domesticado. A Enrique, imposible.

El candidato de Matamoros tuvo también un feo desaire pues sus dos puntales para fincar la campaña y ganarla, le dejaron plantado. En efecto, Baltazar Hinojosa Ochoa y Edgar Melhem Salinas prefirieron emplear su tiempo sabatino en otras cosas.

En cambio, Juan Diego Guajardo Anzaldúa tuvo en Río Bravo un evento magno, con la presencia del coordinador de la bancada tamaulipeca en la cámara baja del Congreso de la Unión, y del mismo presidente estatal del PRI.

Edgar Melhem Salinas y Sergio Guajardo Maldonado arroparon a Juan Diego Guajardo Anzaldúa, lo mismo que miles de militantes que le expresaron su apoyo para que siga tres años más, al frente del Cabildo.

En Nuevo Laredo, la sorpresa es que el joven editor Heriberto Cantú Deandar se registró en Ciudad Victoria en MORENA como candidato a regidor “o a cualquier otra trinchera”, lo que podría interpretarse que podría ser postulado para el cargo de presidente municipal.

Mariza Zárate (así lo escribe ella), Pedro Chapa y Lázaro Peña, estos dos últimos, hijos de prominentes ciudadanos, extintos, del mismo nombre, también se registraron para que los consideren como prospectos a la planilla de MORENA Nuevo Laredo.

Mariza renunció al PAN por coraje y dignidad frente a los desplantes dictatoriales del presidente municipal Enrique Rivas Cuéllar, que incurre en infantiles actos anticipados de campaña en el propio palacio municipal, donde saluda de mano a los empleados, para recordarles que le deben a él el empleo.

Podría haber más sorpresas en Nuevo Laredo, pues MORENA se guarda muchas cartas ganadoras en la manga.

En tanto que en Padilla, el presidente municipal, panista, Eduardo Alvarado García denunció que está sometido a una intensa presión de grupos delincuenciales, que lo tienen amenazado de muerte si no accede a sus peticiones.

Le piden desde dinero, cargos públicos y protección para sus actividades ilegales. Dijo necesitar protección policiaca superior y todos los detalles de sus denuncias ya obran en poder del gobierno estatal y del Grupo de Coordinación Tamaulipas.

Por su parte, el Gobernador Francisco García Cabeza de Vaca estuvo ayer en la Ciudad de México, en el acto donde Ricardo Anaya Cortés registró en el INE su candidatura a la presidencia de la República.

El consejero presidente del INE Lorenzo Córdova hizo en su mensaje un exhorto al gobierno en todos sus niveles, para que no trate de intervenir en el proceso electoral.

El gobierno de Tamaulipas metió al IETAM en una crisis, cuando desde la Ciudad de México destituyeron a funcionarios estatales electorales que llegaron a sus cargos para inclinar las cosas a favor de los candidatos del PAN.

En asuntos judiciales, Eugenio Hernández Flores y sus abogados empiezan a desbaratar la trama que lo mantiene privado de la libertad, y en Tampico, Magdalena Peraza Guerra se cura en salud con amenazas de demandas penales contra quienes descubrieron que tiene un guardadito ajeno en una bodega oficial, para empezar su campaña de reelección.

En la agenda de sociales tenemos los apuntes de cumpleaños de Luis Enrique Pelaez, victorense, y de Horlando Hinojosa Peña (así lo escribe él), en Ciudad Miguel Alemán.

Hay luto en la familia Gracia, por el fallecimiento de Luis Javier Gracia Riestra, a cuyo hermano Jesús Miguel enviamos condolencias.