CRÓNICAS POLÍTICAS

by / Comentarios Desactivados en CRÓNICAS POLÍTICAS / 9 View / abril 11, 2018

Por: Alberto Guerra Salazar

 – Le temen a Mario Alberto Ramos Tamez

CIUDAD VICTORIA, (ASI).— Nuevo Laredo es emblemática de la situación política, caótica, que prevalece en Tamaulipas: pocos quieren la continuación del PAN como gobierno, pero las opciones de cambio son igual de desalentadoras.

También refleja Nuevo Laredo a nivel local, la descomposición que vive el PRI en todo el Estado. De los recientes presidentes municipales, Pepe Suárez López vive con un pie dentro del PAN y haciendo jugosos negocios allí, Ramón Garza Barrios es candidato de MORENA, Daniel Peña Treviño es candidato del PRI y Horacio Garza Garza está arriba de la barda, ni para un lado ni para el otro.

Otro ex presidente municipal, Carlos Cantúrosas Villarreal, permanece agazapado, protegiéndose de los furiosos vientos del cambio, que se han propuesto terminar de aplastarlo, en represalia por haberse atrevido a disputar la nominación a la gubernatura, en 2016.

Enrique Rivas Cuéllar está registrado para la reelección al frente de la presidencia municipal pero es tan endeble su base popular, que el PAN-gobierno hizo lo inimaginable hasta conseguir desbaratar el proyecto de MORENA y Cantúrosas Villarreal, de recuperar el manejo del Ayuntamiento de Nuevo Laredo, en las urnas.

MORENA improvisó a Ramón Garza Barrios como candidato a presidente municipal, que mantiene como espada de Damocles la denuncia penal de peculado, que se ganó como presidente municipal, del PRI, en el trienio 2008-2010.

(Curiosamente, Francisco García Cabeza de Vaca anunció enojado en Nuevo Laredo, cuando era candidato a Gobernador, que “Ramón Garza Barrios ya sacó boleto conmigo”, por la cuantiosa deuda pública que contrató como edil. Pero ha transcurrido un año y medio desde entonces, y ni siquiera lo ha despeinado. Igual ocurre con Egidio Torre Cantú).

Si Cantúrosas hubiera hecho su registro como candidato, no habría duda que ganaría la presidencia municipal, dado su récord de obra pública y su aceptación popular, contra el repudio que concita Enrique Rivas Cuéllar, por inepto y traidor.

Pero el candidato de MORENA se llama Ramón Garza Barrios, que también tiene una leyenda negra en su torno, carece de estructura territorial y será muy difícil que supere los negativos acumulados.

Un número importante de colaboradores, activistas y operadores de Garza Barrios de su tiempo de jefe de la Comuna, se pasaron al equipo del presidente municipal Carlos Cantúrosas Villarreal, entre otros:

Carlos de Anda Hernández le sirvió a Ramón como director de desarrollo urbano y con Cantúrosas ejerció el cargo de secretario de obras públicas. Roberto Herrera pasó de ser contralor priísta, a secretario de finanzas en el posterior gobierno panista.

Manuel García Ahedo se desempeñó como secretario particular de Garza Barrios, y con Cantúrosas tuvo el manejo de adquisiciones, en tanto que Laura Zárate cobró como regidora, del PRI, y luego se convirtió en diputada local, del PAN.

El que fue tesorero municipal, Héctor Canales González, primo de su esposa Rebeca Canales de Garza Barrios, es ahora candidato a regidor en la planilla del candidato tricolor Daniel Peña Treviño.

Garza Barrios nació a la política de manos de Horacio Garza Garza, en la dirección de tránsito, aunque luego se convirtió en el super-secretario de ese Ayuntamiento, teniendo el control de importantes obras donde se invirtieron cuantiosos recursos.

Luego hizo carrera en Ciudad Victoria, de la mano de Eugenio Hernández Flores. Fue diputado local, presidente del Congreso local, coordinador estatal del Movimiento Territorial y presidente municipal.

MORENA y el propio Ramón no sueltan información, pero trascendió que el candidato a presidente municipal suplente lo será Rogelio Soto Quiroga, ex militante del PAN, a quien conoció cuando fue regidor plurinominal en su Cabildo, hace diez años.

(En 2009, Rogelio sufrió una terrible tragedia familiar, pues su mamá, una tía y una hermana murieron en un accidente carretero, en Nuevo León, habiendo sobrevivido milagrosamente su señora esposa).

Daniel Peña Treviño busca repetir como presidente municipal de Nuevo Laredo con las siglas del PRI. Si usa una estrategia inteligente, con buenos asesores y operadores, buen manejo de prensa y atenido a sus propias fuerzas, puede ganarle a Rivas Cuéllar y a Garza Barrios.

Tiene en su contra que la candidata a Senadora Yahleel Abdalá Carmona, perdió en Nuevo Laredo como candidata a diputada federal, aunque la votación de la frontera chica la salvó del desastre completo. Tampoco le ayuda que tenga la tutela de Eliseo Castillo Tejeda. Su principal fortaleza es la CTM.

En Ciudad Victoria, Mario Alberto Ramos Tamez, candidato de Movimiento Ciudadano a diputado federal en el V distrito, se convirtió de pronto en poderoso enemigo a vencer, pues le atribuyen conjuras, maniobras, complots y otras trampas para hacer caer a sus adversarios.

El joven regidor con licencia simplemente se ríe y sigue en lo suyo, visitando comunidades urbanas y rurales, para ofertar su proyecto legislativo en beneficio de los municipios que integran ese distrito.

Mario Alberto visitó el ejido Avila Camacho para conversar con los campesinos, a quienes pidió el voto para llegar a la cámara de diputados y hacer una gestión que dignifique sus condiciones de vida.

“Formo parte de la generación del futuro, del verdadero cambio, los que nos comprometemos con la vedad, que no venimos a decirles mentiras, porque somos jóvenes comprometidos”, les dijo Ramos Tamez.

Ofreció el candidato de la coalición “Por México al frente”, perteneciente al Movimiento Ciudadano, promover la creación de un fondo de pensión rural, administrado por el IMSS.

Mario Alberto fue acusado de haber manipulado a jóvenes para que se manifestaran en el CBTIS 119 en contra del acarreo ordenado por el director, en beneficio de eventos del PRI.

Será el sereno, pero los manifestantes son estudiantes del plantel, no son impostores ni se disfrazaron. Los tienen a la mano las autoridades educativas, para reprenderlos. Pero su queja sigue siendo legítima, no se valen los acarreos, obligados.

También en el Cabildo victorense quieren satanizar a Mario Alberto Ramos Tamez, con el pretexto de que se inconformó en su tiempo, contra el despilfarro de 55 millones de pesos en un embellecimiento innecesario y muy costoso, de la calle 17.

Otro regidor, seguramente del PRI, increpó al regidor suplente de Mario Alberto, con el pretexto de que participó en las expresiones de inconformidad de la obra cuyos detalles permanecen en la opacidad.

Por el rumbo de Matamoros, ayer iba a inaugurarse la Casa del Cuidado Diario “Compartamos Recuerdos”, en la Casa Club del Adulto Mayor, del DIF, y se entregarían en un acto por separado, medallas “Angeles Teletón”, en el gimnasio de la alberca Chávez.

Pero el programa estaba sujeto a condiciones de seguridad, pues la violencia volvió a desatarse en diferentes sectores de Matamoros, incluida la explosión de otra bomba Molotov, ahora en una escuela, “Juvenal Rendón”. No hubo niños ni profesores heridos.

Por cierto, el registro de Chuchín para la reelección también se hizo en ausencia suya, en Ciudad Victoria, en lo obscurito. Mal presagio. Igual ocurrió con Daniel Peña Treviño, de Nuevo Laredo.

Reynosa tuvo un peor día, con balaceras, persecuciones, abatidos, bloqueos, poncha-llantas, aunque Ciudad Victoria bosteza de aburrimiento, el palacio de gobierno, decimos.

MORENA registró como candidato a Mario López Hernández, con cero posibilidades de ganar, en Matamoros.

Chucho Nader va en Caballo de Hacienda en Tampico, pues a la legión de panistas que lo apoyan, se suman muchos notables e influyentes priístas, que quieren cobrarle agravios a Magdalena Peraza Guerra.

Cumple años el abogado Homero Díaz Rodríguez, que debió ser Gobernador de Tamaulipas, para escribir una historia diferente a la que ahora padecemos. También es día de fiesta para el empresario y político victorense Enrique Yáñez Reyes.

Hay luto en el hogar de René Avilés Rosales, por el fallecimiento de su señora madre. Condolencias para él, su papá Roberto Avilés Candia, hermanos y demás familiares.