DERROTERO

by / Comentarios Desactivados en DERROTERO / 13 View / enero 31, 2016

Por Lucía Calderón

 –THE REVENANTS: LOS RENACIDOS-

Al más puro estilo de Alejandro González Iñárritu, Baltazar Hinojosa, precandidato priísta a la gubernatura logró sacar de los lugares más recónditos de la geografía tamaulipeca a un sinfín de personajes políticos que habíamos creído perdidos para siempre.

Los renacidos de Baltazar se llaman a todos aquellos que durante el actual sexenio por decisión propia o ajena se mantuvieron lejos de cargos públicos, entre ellos están Oscar Luebbert de Reynosa, Ramón Garza Barrios de Nuevo Laredo, un cuestinado Pablo Zárate de Matamoros, los ex dirigentes magisteriales Luis Humberto Hinojosa, Arnulfo Rodríguez, Enrique Meléndez, Jaime Medellín, José Guadalupe López Tijerina y el propio Eugenio Hernández, que estuvo en la cena de la noche del viernes.

Los mencionados son sólo una parte la legión de políticos tamaulipecos que no fueron llamados durante los últimos seis años para participar ni en el gobierno, ni en cargos de elección popular y cuando se dice que “no fueron llamados” la expresión es literal, nadie se preocupó por arroparlos.

Esa ausencia tiene su costo en el proyecto que está emprendiendo Baltazar, él mismo hizo un guiño a la actual administración estatal al afirmar que “todos serán incluidos” en la precandidatura que dio inicio formal el sábado y se espera confirmar cuando le tomen la protesta como candidato oficial del PRI al gobierno estatal.

Baltazar hizo un reconocimiento a los seis que participaron por un boleto que estuvo cantado desde el principio le tocaría a él, pero en el camino hubo resistencias, mencionó al ausente Enrique Cárdenas, mostró públicamente su amistad a Humberto Valdéz Richaud, convaleciente por un mal cerebral del que dice se está recuperando.

La ausencia de Cárdenas del Avellano al registro del sábado se limó el domingo en el restaurante victorense La Tía, en un desayuno al que también asistió la ex primera dama estatal, Bertha del Avellano.

Zanjado ese escollo, Baltazar llegó tarde a recoger el acta que lo acredita como el precandidato priísta a la silla estatal.

Me pregunto cuántos Enriques tendrá que ver Baltazar a lo largo y ancho de Tamaulipas, cuántos enojados, cuántos despreciados, cuántos resentidos. Muchos y muchas porque en el actual proyecto político no hubo espacio para ellas y ellos.

Como el matamorense expresó en la primera rueda de prensa como precandidato el recorrido por Tamaulipas le llevará visitar a todos los comités municipales, a reunirse con todos los que pueda durante la precampaña, no le queda de otra si es que quiere ganar.

Desde ahora la búsqueda del voto entre la militancia priísta no será sencilla, si una flor se deja de regar se marchita, así le ha pasado al amor incondicional que le rendían miles de personas a este instituto político.

Y aunque asegura que no habrá operación cicatriz, lo cierto es que recuperar la confianza de las y los priístas le requerirá una buena dosis de paciencia y convencimiento.

Aunado a eso está la mala situación económica y la inseguridad que no logra desterrarse del territorio. Esos tres factores son los escollos más difíciles de remontar, sin tomar en cuenta a un precandidato blanquiazul Francisco Javier García Cabeza de Vaca que se convertirá en la piedra en su zapato.

A qué costo Baltazar incorporará a los renacidos a su proyecto político, eso se sabrá muy pronto, porque está más que claro que aunque quiera, no todos podrán tener un espacio en su gobierno, simplemente porque como él mismo lo expuso las condiciones económicas no permiten hacer pre y campañas con gasto no comprobable, so pena de que el Instituto Nacional Electoral les aplique correctivos que anulan elecciones.

Los tiempos de la supremacía incuestionable del PRI en Tamaulipas por el momento pasaron a la historia, veremos si Baltazar logra hacerla renacer.

 

FALTÓ ALEGRÍA

Después de años de asistir a tomas de protesta, de ver desfilar candidatos y candidatas del PRI, el sábado fue evidente que al PRI le costará levantar el ánimo alicaído.

En la toma de protesta fueron los militantes foráneos los que se cohesionaron alrededor de Baltazar, mientras los victorenses, fueron los ausentes demostrando que aún batallan para pasar el trago amargo de que no quedara alguien de la capital como precandidato tricolor.

Correo electrónico: derrotero@hotmail.com

Twitter: @derrotero_mx