DERROTERO

by / Comentarios Desactivados en DERROTERO / 16 View / enero 3, 2017

Por Lucía Calderón

 -LA APUESTA QUE NO GANÉ-

Cuando los mexicanos despedíamos el 2016 en medio de la incertidumbre marcada por los nuevos precios en las gasolinas, aunado al anuncio de que también se incrementarán las tarifas eléctricas había algo que además nos preocupaba, pero pensábamos que el día 8 de enero estaba aún lejos para que se hicieran realidad nuestros peores presentimientos.

Pues resulta que no fue así, lo acontecido ha superado a la ficción de nueva cuenta, las amenazas del presidente electo, que apenas tomará posesión dentro de cuatro días de la presidencia de Estados Unidos están convirtiéndose rápidamente en cosas ciertas.

El amago de gravar con un impuesto mayor del 30 por ciento a todas las mercancías que empresas estadounidenses produzcan fuera de su territorio, especialmente en México, pegó ya, la empresa Ford decidió retirar su inversión en San Luis Potosí y General Motors está sucumbiendo a las decisiones de quien aún no es presidente constitucional de su país.

Ello disparó el precio del dólar rebasando los 21 pesos hasta llegar a los 21.43, el panorama se vuelve aún más incierto mientras continúan  las protestas por el gasolinazo y Enrique Peña Nieto permanece enconchado, aún de vacaciones, en tanto México se deshace.

El que ha salido a calmar los ánimos sólo consiguió exacerbarlos más, José Antonio Meade no ha podido con la chamba de apagafuegos, ni sus colaboradores más cercanos, que aparecen en medios tratando de convencer de que el gasolinazo es la mejor decisión que se pudo haber tomado.

Y ello ocurre cuando circula un video donde un triunfalista Peña Nieto afirmaba que ya no habría gasolinazos en México, que eso era historia y que la reforma energética conseguiría frenar los incrementos. Nada de lo que dijo resultó verdad.

Cómo pretende ahora que se le crean sus cuentos de que el alza a los carburantes es por el precio internacional del petróleo. O sea lo que dijo de que no subirían los costos de las gasolinas ¿fue mentira, y ahora lo que viene a decir es verdad? No lo entiendo.

Recuerdo unos días previos a la elección estadounidense un compañero periodista de Ciudad Victoria me propuso una apuesta de que ganaría Hillary la presidencia, cuando le hice notar que a mí no me preocupaba Trump y sus ataques a México, sino los miles de estadounidenses que compartían su modo de pensar acerca de nosotros y los inmigrantes mexicanos y que había muchas probabilidades de que ganara Donald, pero decidí no hacer la apuesta por una comida.

Hubiera estado bien que la aceptara, para el desconcierto de millones de personas, el magnate le ganó a la política y yo le hubiera ganado a mi compañero. Pero esa es otra historia.

Hasta hace unos días los mexicanos nos apoyábamos en un principio religioso para imaginar que Trump no sería tan maldito como nos lo había hecho saber y anticipar.

Que al final privaría en él la cordura, que no haría efectivas sus amenazas, pero no resultó de esa manera, la empresa Ford es la segunda, antes de que tome posesión, que se desdice de los compromisos contraídos con México y decide no invertir aquí.

¿Cuántas más serán sometidas por el nuevo presidente estadounidense? Dónde quedará ese principio ejercido por sus antecesores de invertir en México para proporcionar empleos y reducir la migración indocumentada a Estados Unidos aprovechándose además de la mano de obra calificada y más barata que los mexicanos les significan.

Lo acontecido el día de ayer nos demuestra que México no está preparado para el huracán Trump, que imaginar que este hombre tendra contrapesos en su ejercicio presidencial es un sueño irrealizable.

Por ello el PRI tiene que estar preparado para perder en el 2018 y los mexicanos tendremos que ser muy cautos en nuestra decisión porque quien establezca la relación con el presidente del vecino país tiene que ser alguien con calidad moral, demás de preparación, agudeza mental e inteligencia para hacer frente a ese chivito en cristalería y por el momento en la caballada mostrada por todos los partidos y los dizque independientes, no veo a nadie con tales atributos, por eso aún no decido por quién apostaré.