DESDE LA FRONTERA

by / Comentarios Desactivados en DESDE LA FRONTERA / 5 View / diciembre 27, 2017

Por: Pedro Natividad

“Rémoras” buscando “tiburón”

En Nuevo Laredo, la contienda electoral del 2018 se concentrará en tres partidos, el PAN que saldrá como favorito, seguido de el PRI y en tercer lugar Morena.

Fuera de estos tres partidos no habrá quien en verdad tenga poder de convocatoria para tener las posibilidades de intentar arrebatar la presidencia municipal.

En el PAN, a la fecha, sigue firme la posibilidad que el partido le de la candidatura por la reelección al actual alcalde, Enrique Rivas, mientras que por el PRI la disputa está entre Daniel Peña y Jesús Valdez, y en Morena todo indica que el ex priísta, Ramón Garza, sería el elegido.

En lo que respecta a los demás, habrá que esperar si logran el efecto “remora” y puedan ir en coalición, a nivel local, con algún partido.

A nivel nacional ya hay alianzas, el PAN con el PRD y MC; el PRI con el Verde Ecologista y Nueva Alianza; y Morena con PT y Encuentro Social, pero son a nivel nacional, habrá que esperar si todas estas alianzas se amarran a nivel local para las presidencias municipales, o cada uno tendrá que ir solo.

En lo que respecta a los partidos pequeños, PRD, MC, PT, Encuentro Social, Nueva Alianza y Verde Ecologista, su salvación sería ir aliados con algún partido poderoso, ser “remoras” de algún “tiburón”, por que solo así podrían conseguir seguir sobreviviendo, porque de ir solo corren el riesgo de perderlo todo, hasta el registro.

Por eso en Nuevo Laredo, aunque algunos dirigentes de los partidos pequeños digan que ya tienen candidatos, toda esta chiquillada podría no tener el poder suficiente de sobrevivir, mucho menos para ganar una elección.

LAS POSIBLIDADES DEL PAN, PRI Y MORENA

Ahora bien, hablando de los tres partido mencionados, quien lleva las de ganar es el PAN, debido a que en las dos administraciones que llevan han demostrado que sus presidentes municipales han sabido ser buenos gobernantes.

Desde la llegada del PAN al gobierno neolaredense, las cosas han ido cambiando para bien, hay mucha obra pública, más empleo, cada vez llegan más inversiones y lo principal, los ciudadanos están teniendo más confianza de salir nuevamente a disfrutar libremente a las calles, algo que ya no se hacía en los gobiernos priístas.

Los neolaredenses están contentos desde el arribo de los gobiernos panistas, pues ven que el presupuesto anual que ejerce el municipio alcanza para mucho y sin necesidad de endeudar a la ciudad, como era común en cada trienio que ostentaba el PRI.

Por esa razón en Nuevo Laredo no dudarían en darle nuevamente la confianza al PAN ahora que vayan nuevamente a las urnas.

Por su parte en el PRI le apuestan a que el pueblo recuerdo algo de lo bueno que dejaron esos gobiernos.

El PRI buscará recordarle a los neolaredenses que si bien al final fallaron en gobernar, vivieron muchos, pero muchos años bajo su cobijo.

Los tricolores pedirán que confíen en ellos, que les den una segunda oportunidad, esperando que se repita la elección donde ganó la actual diputada federal, Yahleel Abdala Carmona.

Mientras que en  Morena, la esperanza es que el arrastre que trae Andrés Manuel López Obrador, les sirva para acarrear votos, aunque la decisión de enviar al ex alcalde priísta, Ramón Garza Barrios como candidato, podría no ser la mejor.

Morena le apuesta a que el pueblo neolaredense vote por López Obrador y de paso tache la boleta de su candidato local, pero de ahi en fuera no hay más posibilidades.

CARLOS GARCIA DE MAL EN PEOR

Cuando Carlos García llegó al Congreso del Estado para tomar la presidencia de la Junta de Coordinación Política, todos creían que tenían como comandante a un político de gran altura, cabildero y sobre todo un personaje que se preocuparía por el bienestar de los tamaulipecos y no por sus propios intereses.

Sin embargo, con el paso del tiempo y a poco más de un año, a Carlos García le pasó lo que le pasa a la gran mayoría de los políticos que llegan a puestos importantes, se mareó al subirse al ladrillo.

Carlos inició bien, era combativo, buscaba componer todo lo malo que había dejado el PRI, pero conforme se fue llenando de poder, éste lo fue mareando al grado que hizo a un lado esa lucha y buscar fines personales.

El presidente del Congreso se llenó de ambición política, hizo a un lado su promesa de velar por los tamaulipecos y la cambió por su deseo enfermizo de ser candidato a presidente municipal de Matamoros.

Todo estaba bien, nadie le ha negado ese derecho de aspirar a esa candidatura, sin embargo, conforme se van acercando los tiempos, Carlos se ha ido transformando, y ha empezado a ver enemigos en donde no los hay, incluso dentro del mismo Congreso, en donde ha empezado a actuar en contra de sus propios compañeros legisladores.

Es el favorito para ser el candidato a alcalde por Matamoros, de eso no hay duda, pero vemos cómo ha empezado a desconfiar de todo y sin que haya necesidad ha empezado a operar en contra de aquellos que él piensa que le están jugando contras.

Mal por él, porque en Matamoros lo están viendo como un hombre vengativo y eso, sinceramente, no le ayuda en nada.

PRI: EL BURRO HABLANDO DE OREJAS

Ahora resulta que el PRI se está quejando que en las elecciones del 2018 se podría dar una guerra sucia en su contra, en donde el IETAM operaría a favor del PAN.

Dijera mi abuelo “El burro hablando de orejas”, resulta increíble escuchar a los priístas, quejándose de todo, señalando corrupción, malos gobiernos, y ahora que el IETAM favorecerá al PAN.

¿A poco ya se le olvidaría a los priístas que cuando ellos mandaban en el Gobierno del Estado hacían las cosas a su antojo y se burlaban al escuchar los reclamos los demás partidos?

¿Ya se les olvidaría que antes a ellos los señalaban de manipular a la autoridad electoral imponiendo personajes a su antojo?

Hoy el PRI se queja que el PAN Gobierno podría operar a la autoridad electoral a su favor,  sinceramente se escuchan infantiles, como si ellos en sus tiempos gobernaban como blancas palomitas… ¿Qué, no?