DESDE LA FRONTERA

by / Comentarios Desactivados en DESDE LA FRONTERA / 12 View / marzo 13, 2018

Por: Pedro Natividad

– Juanito y los “Chapulines”

Ayer andaba por el comedor de Paseo Reforma, fui a evento cerca y decidí ir a disfrutar de unas deliciosas quesadillas, pedí una de chicharrón y otra de carnita en salsa verde, he de aceptar que son mis favoritas.

Me dirigí a las mesas, me senté, destape mi refresco y me puse a degustarlas, le di primero una mordida a la de carita en salsa verde, porque las de chicharrón son las que mas me gustan y decidí dejarlas para el último.

Llevaba como tres mordidas a la quesadilla tratando de descifrar, con los ojos cerrados, ese sabor tan delicioso que se siente en la lengua cuando la estás masticando, cuando de repente volteo y vi que alguien estaba parado frente a mí, de inemdiato lo reconozco, era Juanito, un amigo de hace ya muchos años, gran amigo.

Ahí estaba parado, vestido con pantalón de mezclilla y con su playera guinda, con la frase en blanco MORENA, y como siempre con esa sonrisota que le caracteriza, me dijo “¿qué tal cabrón, cómo estas?”

Me la quedó viendo y de inmediato y sin pensarlo mi contestación fue, “¿qué cabrón, no fuiste a registrarte como candidato a regidor?”

Hizo una cara seria y me dijo “nombre, sí iba a ir, pero cuando vi a todos esos que se registraron, dije, nombre ¿para qué?, le hablé a mi líder y le dije, ¿oye pues cuántos se van a ir a registrar?, los camiones están llenos y todavía hay gente, y me dijo, no te preocupes”.

Y le volví a preguntar, “Pero, ¿por qué no te registraste, si tú sí eres de MORENA”, y me dijo, “nombre, cuando vi que era pura gente desconocida, gente que ni siquiera sudó la camiseta, que no se fajó los pantalones y que nunca tuvo en las colonias caminando convenciendo gente, la verdad me decepcioné”. “Y más me decepcioné cuando supe que iba un grupo de ex regidores del PAN que también se iba a registrar, dije, espérame, si esto no era así, ¿qué pasó?“

Juanito no paraba de hablar, y yo lo seguía mirando fijamente, a la vez que recordaba cuando lo conocí hace ya muchos años, cuando juntos trabajamos en un periódico, yo en el área editorial y el en administración, siempre bonachón, canijo y aunque gordito y prieto, como un servidor, siempre muy enamorado.

Seguía con esa cara enojada, que demostraba una verdadera decepción hacia el partido al cual le dedicó mucho tiempo, mucho trabajo, mucho sudor y que lo veía como una opción para que más adelante le fuera bien.

“Nombre cuando vi que esos ex regidores también se iban a ir a registrar como candidatos a regidores, nombre ahí fue cuando dije, para qué le sigo. Le volví a hablar a mi líder y le dije, oye, ¿qué pasó, por qué están dejando hacer todo eso?, y él me contestó, déjalos como quiera López Obrador va a ganar la Presidencia de la República.

Sin embargo, ahí es donde estaba la decepción, pues Juanito fue claro al decir que si él estaba trabajando para un partido político, es que porque pensaba que aquí en Nuevo Laredo, MORENA, por el trabajo que llevaban, podría tener la aceptación de los ciudadanos, porque todos eran militantes limpios, y podrían tener la opción de gobernar Nuevo Laredo y con ello el tener un trabajo seguro, para así poder devengar un sueldo y llevar a su familia.

“Van puros chapulines”, dijo, al momento que soltaba la carcajada, la cual de inmediato se volvió a apagar, al insistir que las cosas no eran así como se la habían pintado, que no era eso lo que MORENA había prometido.

Otra cosa de las que afirmó, dentro de esa gran decepción, es que con estos personajes que se fueron a registrar, ajenos al partido, los únicos beneficiados serán ellos mismos, y que ese deseo de tener una chamba segura, ya no era tan seguro, aclarando que aunque López Obrador ganará la Presidencia de la República, sería difícil que desde allá le diera una chambita.

“Ni modo que si el Peje gana, me mande a llamar para que trabaje en Presidencia la República, ya mejor me pongo a chambear en otra cosa, mejor me retiro”.

Para no decir más, Juanito mejor dijo, “ahí nos vemos, ya sabes, ahí estoy como siempre a la orden, para lo que se les ofrezca”, y se despidió, dio la vuelta, camino y se paró frente a la comida china y lo vi cómo pedía su orden de comida.

Nuevamente agaché la cabeza, agarré mi quesadilla, de carnita en salsa verde, porque la de chicharrón la había dejado para el último porque es la que más me gusta, le di una mordida y una vez más sin querer volví a preguntar, solo que en silencio, ¿cuántos decepcionados más habrá en MORENA, como Juanito?