AL VUELO

by / Comentarios desactivados en AL VUELO / 15 View / diciembre 29, 2016

Por: Pegaso

-Experimento

Luego de la euforia que causó en las redes sociales la fiesta de quince años de Rubí, quise hacer un experimento para ver cuál era el secreto de tal éxito.

Y es que al andar volando allá arriba, entre nubecillas viajeras, me puse a pensar acerca de ese fenómeno que ha llamado la atención de sociólogos y sicólogos alrededor del mundo.

Hasta ahora nadie se explica por qué un tema tan baladí puede captar la atención de millones de personas.

Una adolescente cualquiera, ni siquiera exageradamente bella, de un pueblito terregoso ubicado en medio de la nada, logra saltar a la fama gracias a un video donde sus padres invitan a su fiesta de quince años.

El episodio debe pasar a la historia de México y de la Humanidad.

El “Efecto Rubí”, además, es una realidad y debe ser incorporado a los libros de texto para que en lo sucesivo nuestros estudiantes aprendan la mecánica del comportamiento irracional del ser humano.

Puse en mi cuenta de Facebook el siguiente mensaje, simulando el video de Rubí:  “Voy a festejar mi cumpleaños.  Están todos invitados”.

De inmediato 37 personas hicieron comentarios (jamás había tenido tantos):

-Jaaja!!! Va. Voy.

-Gracias… avise cuándo y dónde.

-Ud. dice dónde mi Pegaso y ahí estaremos.

-Pues festejamos juntos, Pegaso.  Mañana es el mío.  Qué tal si hacemos un video?

-Cuidado con lo que dices, Pegaso… Pregúntale al papá de Rubí (tres caritas sonrientes).

-Habrá chiva?

-Sí. De 15 mil.

-Gracias.

-Dde Pegaso.

-Dónde, dónde… ja, ja, ja.

-De cuánto la chiva???

-Andele… dónde_? Yo llevo dos camiones de movilizados…

-(Carita grande sonriente).

-Repuesta de Pegaso:  Sólo estoy verificando el “Efecto Rubí”.

-Usted diga, jefe, qué me toca.

-Respuesta de Pegaso: Por lo visto, sí funciona.

-Y más vale que se haga…, la reacción puede ser tremenda… peor que el aumento a la gasolina.

-¿No tienes miedo que pase lo que la otra vez?

-Apúntame.  Yo voy a tu festejo.  Qué llevo?

-Yo también cumplo años…celebremos, salud! Ja, ja, ja.

-Con chiva de 20 u 30.

-Los 15 de Pegaso.

-Al estilo Rubí???

-Mi Pegaso, estoy puesto.

-Jajajajaja te faltó la peluca y el vestido, Pegaso, pero sí voy…

-Ahí estaremos, Pegaso.

-Muchas bendiciones, felicidades.

-Yes, sí, claro a la hora que digas y en dónde, mi Pegaso?

-Ruby?

-Dónde???

-Sale, esas invitaciones me agradan felicidades.

-Saludos.

-¿Y también habrá carrera de Caballos?

-Ora pues!

-Día, hora y lugar, por favor (carita dando un beso).

-Respuesta de Pegaso:  Nuevamente les digo, sólo fue un experimento para comprobar la efectividad del ahora llamado “Efecto Rubí”.

-Sólo dí el lugar, el menú, quién va a tocar, y se empieza a formar la fila, hasta Cabeza de Vaca se apunta.

-Respuesta de Pegaso: Ja, ja, ¿qué parte de “es un experimento” no entienden?

-No no no ahora haces la fiesta  ya calentaste el asunto mi Pegaso, jajaja.

-Felicidades, Pegaso.

-A la fiesta de Pegaso.

-Felicidades (flores).

Y ahí se acabó la inercia porque los participantes cayeron en cuenta que se trataba de un experimento.

Aunque pensándolo bien, debí seguir adelante con la pachanga, porque si tomamos en cuenta que los padres de rubí invirtieron algo así como tres millones de pesos en la organización y la escuincla obtuvo como diez millones en regalos, incluyendo computadoras y un auto nuevo, entonces sí que es negocio.

Además, está el plus de la popularidad.

Si Rubí se convertirá pronto en una rutilante figura del espectáculo, yo podría volar más alto y tener, ¿por qué no? mi propia estrella en el paseo de la fama de Hollywood.

Mejor los dejo con el dicho popular muy a mi estilo que dice así:  “Nos dirigimos al festejo ocasional donde los asistentes ejecutan vistosas danzas”. (Pa’l baile vamos).