CENA DE NEGROS

by / Comentarios desactivados en CENA DE NEGROS / 10 View / mayo 1, 2017

Por: Marco A. Vázquez}

– Negro panorama…

Poco o casi nada se hace para salir de la crisis porque a políticos y secuaces no les conviene, al contrario, en su afán de ganar adeptos le abonan a la flojera y permiten megapuentes como el que recién terminamos, el que se aproxima por el 5 de Mayo, el otro que sigue por el Día de la Madre, luego el Día del Maestro y cerraremos con el del día del estudiante, así, entre descanso y descanso todos felices.

Tan felices que se celebra el Día del Trabajo en las peores condiciones para millones de mexicanos, no solo para los desempleados, también para quienes tienen un trabajo que están empobrecidos, con un salario que ni siquiera les permite llevar a sus hijos a la escuela, curar a los suyos cuando surge una emergencia o simple y sencillamente comer tres veces al día, ya ni piense en un auto o por lo menos la bicicleta, cuando mucho alcanza para los pasajes.

A veces da la impresión de que nadie se entera que no hay otra forma de salir de las crisis que el trabajo y que estos megapuentes son un golpe más a los proyectos de crecimiento del país, digo, si es que existen.

Lo extraño es que son pocos los que se quejan, al contrario, los maestros, que se supone son la clase media pensante, son los primeros en aplaudirlos, en tomarse sus días sin darse cuenta de qué, como en aquellos años, los siguen comprando con migajas.

Los empresarios felices de la vida, piensan que sus ventas subirán y subirán como la espuma al haber más gente ociosa y en la calle y, lo peor, quienes necesitamos trabajar para salir adelante nos quedamos maravillados por un puente más, por otros tres o cuatro días sin acudir a laborar y nos agrada más cuando se pegan con el sábado y domingo.

Ese es el error, este tipo de descansos se pagan caro en un mundo globalizado donde la productividad es sinónimo de progreso y en México no se pueden tener estos lujos, no podemos vivir como ricos, como si estuviéramos en un país de primer mundo cuando la pobreza campea por todos lados.

Es cierto, esta clase de puentes sirven como un bálsamo para la población que se cansa de tanta violencia, inseguridad, y de trabajar sin ver resultados en la economía de su familia, son un respiro para todos aquellos que salen muy temprano de su casa en busca del sustento y ven que no les alcanza más que para tortilla, frijoles y chile y a veces ni siquiera para disfrutarlos tres veces al día pero eso ocurre porque nadie concientiza al obrero de que el trabajo es lo único que genera riqueza de verdad, sin arriesgar a la familia, sin poner en peligro a los hijos o demás familiares.

A la poca conciencia de esa situación habrá que agregarle que la clase política está más metida en enajenar a los trabajadores que en la búsqueda de un proyecto de nación, de una estrategia que sea efectiva para combatir la pobreza.

Para ser concretos, a los políticos les interesa más que se construyan estos megapuentes para que la gente piense que son buenos, que les dan descansos y que no piensen en alborotarse o darles la espalda cuando les pidan el voto que los lleve a la presidencia municipal, al gobierno, al Congreso, o a la Presidencia de la República.

Además para un político es más importante que exista tranquilidad que productividad, es más fácil meter la mano en el presupuesto cuando todo mundo disfruta contento en una playa, en un río, o ya de perdido en un parque, así la gente es más feliz y ya no le exigen trabajo, proyectos o ya por lo menos una buena administración.

En eso seguramente pensó el gobierno de Vicente Fox que fue el que instrumentó estos felices puentes para los maestros y trabajadores, y seguramente siguieron pensando Calderón y ahora Enrique Peña Nieto avalaron la permanencia de los mismos.

Por supuesto que no, no estamos en contra, ni tenemos envidia de que la gente se tome sus días de vacaciones, de lo que se está en contra es que cualquier pretexto sirva para no laborar y que sea en las escuelas donde se fomenta esta clase de actos.

La calidad educativa del país, de Tamaulipas y de Victoria no está para esta clase de lujos, para esta clase de puentes porque cuando regresen los niños seguramente ya ni siquiera se acordaran que tienen que estar algunas horas sentados en un pupitre y menos recordaran la lección.

De continuar así, lo que sigue es permanecer en crisis, recuerde que nadie se hace rico sin trabajar, a nadie le cae el dinero del cielo y si a esta situación de flojera se le agregan las condiciones del mundo en cuestión de alimentos o la situación económica de esta región que todos los días ve aumentar los precios de los productos de la canasta básica tenga la seguridad de que cada que se hace uno de estos megapuentes se le agrega un ingrediente a esta bomba de tiempo en la que se encuentra el país y que da la impresión de que pronto puede explotar.

Esa es la triste realidad, de continuar con la indolencia del gobierno, de los maestros, de continuar con los aumentos de los productos de la canasta básica porque el gobierno está más preocupado por alentar esta flojera y tener a todos contentos, de continuar sin trabajo para diseñar una estrategia que sirva para contrarrestar los aumentos a medicinas y alimentos tenga la seguridad de que viene es hambre, luego más inseguridad y por último pobreza extrema, resumiendo, de seguir en este camino lo único que podremos ver al horizonte será un negro panorama.