DERROTERO

by / Comentarios desactivados en DERROTERO / 32 View / septiembre 29, 2014

Por Lucía Calderón

-640 MUERTAS-

Hasta el mes de septiembre en México han  fallecido 640 madres durante el embarazo, el parto o los 42 días posteriores a éste, según señalan notas informativas. El costo de esas pérdidas humanas se ve reflejado de inmediato en la familia, perder a una madre significa a la mayoría de las familias en este país una pérdida irreparable, que incluso se sigue viviendo aún cuando los hijos son adultos.

Recuerdo que en una entrevista a Diego Luna, el actor, quien perdió a su madre cuando contaba apenas con un año de edad, ella falleció en un accidente automovilístico, le preguntaron lo que ha significado la muerte de su mamá, él ya un hombre de más de 20 años respondió “el hoyo siempre está ahí, en el corazón”.

Esas palabras resumen lo que significa la muerte de una mamá. No importando las circunstancias, la pérdida si se cuantifica en dinero es muy alta, si se cuantifica en algo tan subjetivo como el amor es simplemente inconmensurable. No se puede medir.

En México ha resultado común que en los últimos meses veamos en las redes sociales cómo niegan la atención médica a mujeres parturientas quienes han tenido que dar a luz en un jardín, como sucedió en Oaxaca, o en un pasillo de hospital o en sus casas porque no alcanzan a llegar para que se les atienda debidamente.

La Secretaría de Salud reporta que en México se registran mil partos fortuitos anuales, el dato está relacionado con la escasez de hospitales donde se acepten a las afiliadas al Seguro Popular. En el país por cada 100 mil niños nacidos el 38.2 de esas madres mueren por diversas causas ante o poco después del parto.

La cifra se incrementa en las zonas rurales del país donde las mujeres muchas veces tienen que vérselas solas en el momento del parto aumentando el riesgo de muerte de ellas o sus bebés.

Por ello no es irrelevante que la Cámara de Diputados haya acordado establecer que las instituciones de salud atiendan a las mujeres que presenten una urgencia obstétrica, independientemente que cuenten o no con el seguro social.

La medida busca reducir las muertes maternas y la orfandad porque el costo de la ausencia de la madre en la crianza del niño o niña representa para el Estado a la larga un mayor costo económico.

Ahora la última palabra la tienen los senadores para que se apruebe definitivamente. Supongo que esa iniciativa no incluye que los hospitales privados están obligados a recibir a una parturienta en peligro, si se incluyera en esta medida a las instituciones que no pertenecen a los servicios públicos de salud estaríamos hablando de que efectivamente se logra dar cobertura a aquellas mujeres embarazadas que presenten  partos inesperados para que sean atendidas de manera expedita, sin importar si tienen seguro, o si la institución es pública o privada, llegar a ese nivel de atención permitiría protegerlas efectivamente.

“Según el Observatorio de Mortalidad Materna (OMM), de agosto de 2011 a diciembre de 2012, no llegaron a 1.600 las mujeres atendidas por alguna urgencia obstétrica a través de un acuerdo interinstitucional. En la iniciativa se recoge que de las 971 muertes maternas ocurridas en 2011, el 48% estaba afiliado al Seguro Popular; el 21% al IMSS, ISSSTE, las secretarías de la Defensa Nacional y de Marina, y el 20% restante no tenía ningún tipo de seguro médico”, detalla el periódico español El País.

En Tamaulipas se podrían comenzar a dar pasos en ese sentido aún sin que haya necesidad de que sea el Congreso el que dictamine la protección a las embarazadas, para qué esperar al burocratismo, mejor legislar de una vez y hacer la diferencia en la protección a las mujeres que serán las futuras madres de tamaulipecos.

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