DERROTERO

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by / Comentarios desactivados en DERROTERO / 15 View / junio 4, 2014

Por Lucía Calderón

SUBIRSE AL BULLYING

Después de la muerte del niño que fue sometido a maltrato por sus compañeros de clases todo el mundo se ha subido a hablar del tema, desde los diputados, autoridades educativas, padres de familia, y hasta el propio Enrique Peña Nieto.

Sin restar importancia a esta problemática que es una realidad y que desafortunadamente en Tamaulipas ya ocasionó la muerte de un menor inocente, se observa en el ambiente una intención de dejar de tratar otros asuntos que siguen siendo muy difíciles de solucionar como es el caso de la inseguridad y la violencia.

Usar otro tópico para desviar la mirada de asuntos graves es un recurso muy viejo, del cual los priístas tienen práctica que los lleva a ser maestros en el arte de crear cortinas de humo.

Y los medios de comunicación, todos, se suben al “trending topic” dirían en Twitter, para abordar el nuevo tema de la agenda mediática impuesta desde la visión de las autoridades, como es en este caso el acoso escolar.

Lo cierto es que en Tamaulipas, el problema más grave sigue siendo la inseguridad y la violencia.

Y así lo admite el secretario de la Defensa cuando en su intervención en Nuevo León refiere que  “lo que se observa en Tamaulipas es un problema interno de las organizaciones criminales, una lucha por el poder, la organización y por el control del poder territorial, lamentable, en Tamaulipas es el enfrentamiento de estos grupos, que de cualquier modo molestan y lesionan a la sociedad y lo estamos atendiendo ya”, dice el funcionario federal al afirmar que las estadísticas muestran una baja en el índice delictivo.

Habría que puntualizar que más “molestar y lesionar”, los verbos que aplican para esta situación es que en la sociedad tamaulipeca persiste el temor, y mientras la situación no se resuelva de fondo seguiremos manteniendo un comportamiento que implica no circular por las noches, ni por ciudades, ni por carreteras.

Tampoco salir con toda confianza a cenar a algún restaurante, o portar joyas o manejar un automóvil o camioneta que llame la atención de los delincuentes.

Entonces mientras no se recupere la vida que se tenía antes de la oleada de violencia no se puede cantar victoria, ¿o es que el destino de la población tamaulipeca es vivir permanentemente con miedo?

Para quienes están ajenos a esta realidad no podrían comprender lo que significa variar por completo las rutinas diarias, no confiar en personas desconocidas, no salir a divertirse, mantenerse agazapados para evitar riesgos.

Esa es la realidad que viven miles de tamaulipecos y pareciera que las autoridades pasan por alto los efectos graves que tiene el clima de inseguridad en la convivencia diaria.

Por ello, aunque el tema del bullying es difícil de solucionar y afecta a miles de niños en los planteles escolares, no es posible que se use como una distracción a una situación que lleva años en la sociedad tamaulipeca y que las autoridades no han podido resolver de fondo pese a los recursos económicos aplicados.

La incorporación de los mandos militares, ya lo dijimos, es la certeza de que las cosas no están bien en Tamaulipas, por más que se pretenda hacer creer que se está terminando con la inseguridad y lo que ésta conlleva.

Correo electrónico: derrotero@hotmail.com

Twitter: @derrotero_mx