LA LEY DE HERODES

by / Comentarios desactivados en LA LEY DE HERODES / 30 View / abril 17, 2014

Por Miguel Ángel Isidro

“El Tigre” Azcárraga y su legado…

Este miércoles se cumplieron 17 años del fallecimiento del empresario Emilio Azcárraga Milmo, quien durante 25 años fue presidente de Grupo Televisa, uno de los consorcios de comunicación más importantes de América Latina y el mundo entero.

El 16 de abril de 1997, el empresario México-americano (nacido en San Antonio Texas), falleció a bordo de su yate “Eco”, que se encontraba anclado en Miami, Florida. La noticia fue hecha oficial al día siguiente en el influyente noticiario “24 Horas”, del periodista Jacobo Zabludowzky. El cáncer en el páncreas había ganado la batalla al poderoso empresario.

Personaje de contrastes, Azcárraga Milmo fue sin duda un personaje de su tiempo. Algunos consideran que fue, probablemente sin proponérselo, el hombre más influyente en la cultura, la economía, la política y la vida social de México durante el siglo XX.

Heredero del imperio de su padre, Don Emilio Azcárraga Vidaurreta, Emilio Azcárraga Milmo creció forjado en el seno de la cultura empresarial. Sin embargo, de acuerdo a sus biógrafos, era un hombre que menospreciaba las herramientas modernas de la mercadotecnia, cuestión que sus antagonistas le recriminaban como un gesto de soberbia, al asumir su posición como un principado. No en vano, esa cualidad de ser un hombre apegado a sus instintos, incluso en el frío terreno de los negocios, le valió el apodo de “El Tigre”.

Sin embargo, su férrea desconfianza de los estudios de mercado le valió también estrepitosos fracasos en el cometido que murió sin ver cristalizado: el dominio de la industria de los medios de comunicación del mercado latino en los Estados Unidos.

La vigencia de la Ley Antimonopolio en la Unión Americana le obligó a desprenderse de su posición predominante en la cadena Univisión; tampoco logró consolidar el liderazgo de Jacobo Zabludowzky –su fiel vocero- como director de la cadena Spanish International Network (SIN). Su más ambicioso proyecto en el ramo de noticias en televisión, la cadena ECO, suspendió operaciones por ser considerada como incosteable. A pesar de ello, actualmente se considera que este proyecto estuvo adelantado a su época, y ha sido el referente obligado de otros sistemas dedicados a la emisión de noticias por televisión en formato continuo.

El último descalabro de Azcárraga Milmo lo constituyó el lanzamiento de un diario deportivo en los Estados Unidos, editado completamente en inglés: “The National”. Fue publicado efímeramente, entre el 31 de enero de 1990 y el 13 de junio de 1991. Nuevamente, el poderoso empresario desatendió los consejos de sus asesores, pero como en todos los casos en que sus proyectos no alcanzaron éxito, supo asimilar los tropiezos con discreción y ecuanimidad.

A lo largo de su trayectoria profesional, la relación de Azcárraga Milmo con el poder fue severamente cuestionada. Él mismo llegó a declararse como “un soldado del PRI y del Presidente de la República”. Durante años, Televisa ha enfrentado cuestionamientos acerca de su papel como entidad manipuladora de la información y los contenidos, en contubernio con el sistema político. Sin embargo, hay quienes señalan que “El Tigre” asumía a la industria del entretenimiento como parte de la responsabilidad social de su empresa, al constituir la vía más económica de esparcimiento para las masas.

Por otro lado, en la biografía publicada por los periodistas e investigadores Claudia Fernández y Andrew Paxman, publicada bajo el título de “El Tigre. Emilio Azcárraga y su imperio Televisa”, publicada originalmente en 2000, también se consigna la difícil relación del presidente de Grupo Televisa con los afanes autoritarios de Guztavo Díaz Ordaz, la velada amenaza expropiatoria de parte de Luis Echeverría e iuncluso algunos desplanmtes de menosprecio de parte del ex presidente Miguel de la Madrid. SIn duda alguna, sostener una relación tan pronlongada con quienes detentan el poder debe también tener sus complicaciones.

Es importante reconocer que Azcárraga Milmo brindó un importante apoyo a proyectos culturales diversos, como es el caso del Museo Rufino Tamayo en la Ciudad de México, o incluso, que durante algunos años, operó uno de sus canales de red nacional (canal 8, que después cambió a canal 9), como emisora de tipo cultural sin fines de lucro; proyecto que encomendó a Miguel Sabido, un reconocido promotor de las artes. Las presiones del mercado marcaron un destino de corto alcance al proyecto, pero esto permitió concebir la posibilidad de incursionar en otros formatos y contenidos.

Definitivamente, la vida y figura de Emilio Azcárraga da para mucho qué decir y comentar. También podemos señalar que se trata de un fenómeno irrepetible en el terreno empresarial y mediático; las nuevas condiciones del mercado y la apertura harían imposible que en nuestros días pudiera subsistir el modelo monárquico con el que Azcárraga Milmo conducía sus negocios.

Pero una cosa queda clara: en México, sí es posible hablar de un “antes y después” de la era de Emilio Azcárraga Milmo.

Es innegable.

Por el momento es todo. Agradezco sus comentarios y le espero de lunes a viernes en los espacios noticiosos de InformativoRG, a través de la 840 de AM para el Norte de Tamaulipas y el Sur del Valle de Texas y en su página web: www.informativorg.com

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