OPINIÓN ECONÓMICA

by / Comentarios desactivados en OPINIÓN ECONÓMICA / 18 View / mayo 26, 2014

“Crecimiento y políticos a la Baja”

Por: Jorge Alfredo Lera Mejía

Después que en enero de 2014, la revista mensual financiera “TheBanker”, que forma parte del prestigiado diario “Financial Times”, galardonara al secretario de Hacienda de México, Luis Videgaray, con el título del mejor ministro de Finanzas en el mundo durante 2013, ahora las cosas en las finanzas mexicanas se complican.

Dos de los tres medios de economía más importantes del mundo, el diario “Financial Times” y la revista “TheEconomist”, criticaron la conducción de la política económica por la Secretaría de Hacienda y los constantes yerros en sus previsiones de crecimiento que, dicen, siembran dudas entre inversionistas nacionales y extranjeros sobre las promesas del presidente Enrique Peña Nieto de llevar al país a una “transformación”.

Este viernes, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) recortó a 2.7 por ciento la perspectiva de crecimiento económico del país para este año, estimado en 3.9 por ciento en diciembre de 2013, a consecuencia del débil desempeño de la actividad productiva en los primeros 4 meses del año.

No obstante el titular de la dependencia, Luis Videgaray, destacó que “pese al ajuste a la baja en la proyección del Producto Interno Bruto (PIB) para 2014, la inversión extranjera creció 17 por ciento el primer trimestre del año en comparación con el primer trimestre 2013”.Apuntó que además, la perspectiva de crecimiento es mayor a la de Estados Unidos, que se ubica en 2.4 por ciento, por lo que México crecerá más que países de América Latina y Europa y el propio vecino del norte (Fuente Radio Fórmula: López Dóriga).

Videgaray enfatizó que México va por el camino correcto, y en adelante las perspectivas de la economía son mejores, aunque reconoció que “todo pronóstico tiene un riesgo a la baja o al alza”.Subrayó que el gobierno federal ha avanzado para resolver los problemas de los últimos 20 años, en que México creció a niveles de 2.0 por ciento anual, y señaló que la cifra estimada de crecimiento del PIB de 2.7 por ciento implica que la economía mexicana se está reactivando.

Resaltó que la generación de empleo va a la alza y refirió que en abril se tuvo la tasa de desempleo más baja desde la crisis del 2007. En ese ánimo señaló que la inflación “va claramente a la baja”, lo que es un estímulo al consumo.

Por separado, el subsecretario de Hacienda, Fernando Aportela, reconoció que la estimación de crecimiento de 2.7 por ciento del PIB es un crecimiento insuficiente, pero al mismo tiempo es superior al promedio de los últimos 14 años.

Por otra parte, el “Financial Times” detalló que aun el aumento de 46 por ciento en el gasto público, especialmente en infraestructura, no ha sido suficiente para cambiar el rumbo de la economía de México que cayó en picada abruptamente el año pasado, lo que lo llevó a su peor tasa de crecimiento anual.

Especialistas del sector privado y políticos de oposición consideraron que la economía está estancada -por eso las previsiones, alegres al principio se han tenido que corregir- y pegará con mayor impacto en el empleo.

“El ajuste de la economía, al afectar a los empleos, trae como consecuencia que el consumo interno baje, y entonces se vuelve un ciclo a la baja”, dijo el asesor económico de la fracción del PT en la Cámara de Diputados, Marco Durán Ruvalcaba.Explicó que para mantener el 2.7% de crecimiento proyectado por Hacienda, la economía tendría que crecer 3% en el tercer y cuarto trimestres del año,

Raymundo Tenorio Aguilar, director de Economía de la Escuela de Negocios del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) Campus Santa Fe, dijo que la nueva expectativa de crecimiento significa 260 mil empleos menos.

No obstante esas afirmaciones, el viernes el secretario de EconomíaIldelfonso Guajardo,  afirmaba que estas bajas en las expectativas de crecimiento, no afectaría a la generación de empleos formales, ya que la Inversión Extranjera está repuntando.

Olvidando que las reglas de la economía clásica son muy tácitas en cuanto los indicadores macro y microeconómicos. Un dato básico, es que para que en México se aumenten 166 mil empleos formales por año, se requiere un crecimiento promedio del uno por ciento. Así para que se cumpla la meta de generación de un millón de empleos formales, se requiere crecer a tasas del 6 por ciento sostenido anual.

Por lo que al disminuirse del 3.9 al 2.7 por ciento las expectativas de crecimiento del PIB, significa que la tasa disminuye en 1.2 puntos porcentuales, por lo que automáticamente que no se van a ofrecer al menos 200 mil empleos (poco menos de los 260 mil que calcula el ITESM).

Esta circunstancia económica, presiona más para que los partidos políticos se pongan de acuerdo en el corto plazo, para avanzar con las leyes secundarias de las recientes reformas estructurales que esperan esa legislación para arrancar oficialmente con los cambios en Telecomunicaciones, Energéticos, Competencia, entre otros importantes temas para la economía nacional.

Seguir dependiendo para alcanzar la meta de crecimiento, de la Inversión Extranjera y del crecimiento de la economía norteamericana, ha sido un error histórico de los últimos gobiernos neoliberales. Es urgente que nuestras autoridades económicas den mayor importancia al despegue del mercado interno y al aumento al poder adquisitivo delas clases trabajadoras, campesinas y clases medias del país.

Seguir apostando el crecimiento a solo lo que decidan los grandes grupos de interés económico, es seguir creyendo que la economía se maneja por medio de una “mano invisible” del tipo de Adam Smith. Se requiere volver a las prácticas que aconsejaban una mayor intervención del Estado para corregir los desequilibrios del mercado de capitales y del trabajo.

Es tiempo de poner manos a la obra para modificar el “modelo económico” neoliberal, por un modelo más estructural que de incentivos a las inversiones de la pequeña y mediana empresa y del campo mexicano. Las reformas y sus leyes secundarias deben apuntar también hacia esa misma dirección…