Opinión Económica

by / Comentarios desactivados en Opinión Económica / 15 View / marzo 20, 2017

“Desigualdad está llegando al colapso”

Por Dr. Jorge Lera Mejia

Vuelvo a citar en esta columna al Economista español, Juan Ramón Rallo, que al igual que el suscrito en los últimos tres años, hemos venido abordando el apasionante tema de la Desigualdad Social, Económica y Educativa.

Recordando que a principios del año 2015, a invitación de mi profesor y amigo Dr. Héctor M. Cappello, inicié mis trabajos relacionados, por lo cual coordiné y actué como editor invitado en el Vol. XXVI, N.1, Enero Junio 2016 de la Revista Internacional SOCIOTAM, que edita el Dr. Cappello y la Mtra. Laura Casamitjana desde hace 27 años, en coordinación del CeMIR de la UAMCEH UAT y el CEMIR DE LA UNAM.

Posteriormente, me especialicé en clases de licenciatura de la UAMCEH, al impartir asignatura para alumnos de 2 y 4 semestres de Ciencias de la Educación, con el tema Desigualdad Social, económica y educativa.

Recientemente, en noviembre de 2016, organizamos maestros de la UAMCEH y la FACULTAD DE EDUCACIÓN de la Universidad de Málaga (UMA) España, conjuntamente con el Director del Grupo EUMED de la misma UMA, el Primer Congreso International sobre Desigualdad en el Siglo XXI, el cual fue muy exitoso y resultó con más de 55 ponencias y seleccionamos diez de mayor rigor que están próximas a publicarse en El próximo Vol. XXVII, N.1, Enero Junio 2017 de SOCIOTAM, con participantes investigadores de España, Cuba, Costa de Marfil, Irak, Colombia y México.

Ahora dando seguimiento a este apasionante tema, citó el núcleo del artículo del autor español, Juan Ramón Rallo llamado “Desigualdad, crecimiento y sectarismo: réplica a cuatro economistas y un filósofo”, que fué publicado este 20 de marzo.

Parte el autor sobre las tendencias académicas ideológicas de este tema: (…) La igualdad es un valor presente en la mayoría de ideologías: desde el liberalismo al socialismo, pasando por el republicanismo o el utilitarismo, casi todas las personas sienten algún tipo de vinculación moral con la igualdad.

Por supuesto, no todas ellas entienden la igualdad del mismo modo: el liberalismo defiende la igualdad ante la ley; el socialismo una igualdad de resultados asociados al esfuerzo o a las necesidades; la socialdemocracia, una igualdad de aquellas oportunidades suministradas por el Estado de Bienestar; el nacionalismo, una igualdad de pertenencia al grupo condicionada por las características étnicas de cada individuo; el republicanismo, una igualdad democrática en la conformación del bien común, etc. Pero todas ellas sí la glorifican en cierta medida (…)

Al realizar una especie de réplica, que el autor Rallo hace a 4 economistas y un filósofo críticos de sus propuestas, cita las principales fuentes teóricas de sus argumentos, por lo que me permitiré aquí reproducirlas, en mi propio afán de hacer acopio de literatura reciente sobre este tema que yo frecuento sin juzgar a los críticos de Rallo y así mismo dar crédito al mismo autor que refresca con valentía este tema espinoso.

Así continuaré con parte de sus argumentos en seguida:

(…) Antes de responder punto por punto a las críticas que exponen, permítanme reescribir resumidamente la tesis que desarrollo en los dos artículos anteriores (invito al lector a que relea esos dos artículos para que compruebe que la siguiente síntesis es del todo fidedigna):

1. La desigualdad de rentas puede acarrear efectos negativos sobre el crecimiento (por deterioro del capital humano y por ruptura de la cohesión social) pero también efectos positivos (vía incentivos a la formación y al ahorro). El resultado a priori es indeterminado.
2. Un meta-análisis de los papers que estudian la relación entre desigualdad de renta y crecimiento concluye que la misma es estadísticamente significativa, pero no económicamente relevante (Neves et alii 2016).
3. La desigualdad que se gesta por un empobrecimiento de las rentas bajas sí tiene efectos negativos sobre el crecimiento; la que se gesta por un aumento de las rentas altas posee efectos positivos (Voitchovsky 2005).
4. La desigualdad en los países desarrollados no tiene efectos negativos sobre el crecimiento; la desigualdad en los países en vías de desarrollo sí (Kolev y Niehues 2016).
5. En definitiva, la desigualdad que resulte del enriquecimiento de aquellos individuos que se esfuercen, que ahorren y que innoven es positiva para el crecimiento económico (Castells-Quintana y Royuela 2017).
6. La desigualdad de la renta —como variable separada de otras variables socioeconómicas— puede acarrear efectos negativos sobre la felicidad (por la llamada “ansiedad de estado”) pero también efectos positivos (por el llamado “factor esperanza”). El resultado a priori es indeterminado.
7. La desigualdad de rentas no tiene ninguna influencia sobre la felicidad en los países desarrollados y está vinculada a una mayor felicidad en los países en vías de desarrollo (Kelley y Evans 2017) (Fin de la cita de Rallo, Blog El Confidencial, 20/03/2017).

Finalizo afirmando que la Desigualdad se ha hecho un tema viral el el mundo entero, al grado tal que la editorial Fondo de Cultura Económica (FCE) ha dedicado ya más de dos años publicaciones de especialistas de este tema de investigador y profundización, partiendo desde el brillante libro del Economista francés Thomas Piketty “El Capitalismo en el Siglo XXI”, FCE 2014; siguiendo por el libro de Antony Atkinson “Desigualdad. ¿Qué podemos hacer?” FCE, 2015.

Este último libro de Atkinson, es un Ensayo sobre la desigualdad que se desarrolla en torno a una triple problemática: en la primera, el autor ofrece un detallado diagnóstico de la desigualdad de ingreso desde el siglo XX hasta la actualidad, además de una aguda crítica de las principales explicaciones de la economía; posteriormente, se vierten una serie de propuestas de acciones que permitirían una reducción significativa de la desigualdad, explicando en qué condiciones serían efectivas; por último, Atkinson defiende la viabilidad de éstas en el marco del contexto contemporáneo.

Sin duda, la Desigualdad seguirá siendo un tema de vital importancia para los Economista y Políticos del Foro de Davis Suiza, pero este tema de moda intelectual debe ser reconsiderado no como un best seller y como una ocurrencia, lo que los investigadores comprometidos deseamos que se atienda como una medida urgente de resolución, para ver disminuida la pobreza, él hambre, el desempleo, la violencia que la misma Desigualdad provoca directa e indirectamente en el mundo desarrollado, pero sobre todo en el subdesarrollado, sin importar aquí se provoca infelicidad, decrecimiento económico, y otras falacias… el interés es probar que el problema actual es que cada día hay “menos ricos mucho más ricos, y muchos más pobres, mucho más pobres”, y que esta brecha está llegando a rebasar las más elementales medidas de la convivencia humana, esto es… está por llegar al colapso moral y humanitario…