OPINIÓN ECONÓMICA

by / Comentarios desactivados en OPINIÓN ECONÓMICA / 11 View / junio 17, 2019

Por: Dr. Jorge A. Lera Mejía 

¿El crecimiento y empleo en México muestran mayor estabilidad?

DESEMPLEO EN MÉXICO DESCIENDE: En abril de este año, México se ubicó como el quinto país de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) con el desempleo más bajo, solo por detrás de República Checa, Japón, Alemania y Países Bajos. 

Según datos del organismo internacional, la tasa de desempleo en el territorio nacional fue de 3.5 por ciento en abril pasado, con lo cual se mantuvo estable frente al mes previo, y está por debajo del promedio de la OCDE, de 5.2 por ciento. 

Para contrastar la información proporcionada por la OCDE, en base a cifras oficiales del INEGI,  tenemos los datos oficiales al corte de abril de 2019:

INEGI informa sobre los principales resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) para abril de 2019. La Tasa de Desocupación (TD), que se refiere al porcentaje de la Población Económicamente Activa (PEA) que no trabajó siquiera una hora durante la semana de referencia de la encuesta pero manifestó su disposición para hacerlo e hizo alguna actividad por obtener empleo, fue de 3.5% de la PEA a nivel nacional, proporción menor a la del mes previo. 

En su comparación anual, la TD aumentó durante abril del año en curso frente a la de igual mes de 2018 (3.5% vs 3.4%), con datos ajustados por estacionalidad.

Por lo anterior, en su reporte mensual de la OCDE, destacó que el desempleo en México disminuyó en 26 mil personas, al pasar de dos millones 004 mil en marzo pasado a un millón 978 mil desocupados en abril de este año. 

La tasa de desempleo entre los jóvenes mexicanos (de 15 a 24 años) fue de 6.7 por ciento en abril, dato menor a la de 6.9 por ciento en marzo; mientras que en los adultos de 25 años y más se mantuvo en 2.8 por ciento por segundo mes. 

Precisó que la tasa de desempleo de las mujeres mexicanas ligó en abril pasado su segundo mes en 3.7 por ciento; en tanto, la de los hombres también se mantuvo estable en 3.4 por ciento previo. Para el conjunto de 36 países de la OCDE, la tasa de desempleo en abril de 2019 bajó a 5.2 por ciento, desde 5.3 por ciento en marzo pasado, con lo cual en todo el organismo había 33.2 millones de desempleados. 

A su interior, los países con mayores tasas de desempleo promedio durante abril de este año son: España 13.8 por ciento, Italia 10.2 por ciento, Francia 8.7 por ciento, Finlandia 6.8 por ciento y Portugal 6.7 por ciento. 

En contraste, las menores tasas de desempleo en abril son: República Checa 2.1 por ciento, Japón 2.4 por ciento, Alemania 3.2 por ciento, Países Bajos 3.3 por ciento y México 3.5 por ciento. 

Siguiendo con las cifras oficiales del INEGI, 
la Tasa de Subocupación representó el 7.4 por ciento. En su comparación anual, esta tasa fue mayor a la del mismo mes de 2018 que se ubicó en 6.8 por ciento.

La Tasa de Informalidad Laboral 1 (proporción de la población ocupada que es laboralmente vulnerable por la naturaleza de la unidad económica para la que trabaja, con aquellos cuyo vínculo o dependencia laboral no es reconocido por su fuente de trabajo) fue de 56.7% en abril de este año, cifra inferior a la de un mes antes, y menor en (-)0.2 puntos respecto a la de igual mes de 2018.

Asimismo, la Tasa de Ocupación en el Sector Informal, representó 28.2% en el cuarto mes de 2019, proporción superior respecto a la de marzo pasado que fue de 27.7% y mostró un incremento de 0.9 puntos frente a la del mismo mes del año pasado.

En abril del año en curso, el 59.9% de la población de 15 años y más en el país se ubicó como económicamente activa (Tasa de Participación). Esta tasa es inferior a la de un mes antes, también con cifras desestacionalizadas.

EMPLEO FORMAL IMSS: Las cifras del desempleo a la baja, son impactadas por el crecimiento del empleo formal informadas por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), que informó que durante el primer trimestre del 2019 se registraron 269 mil 143 empleos ante el IMSS.

Pero ¿qué significa que se hayan registrado 269,143 empleos ante el IMSS? En primer lugar, tenemos que puntualizar que estos datos no muestran necesariamente un crecimiento del empleo en términos reales. Cuando hablamos de nuevos empleos registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social, estamos hablando de empleos formales, es decir, empleos en los que se brindarán las prestaciones de ley. Si bien esto es una buena noticia, no es tan significativa en comparación con otros periodos, dadas las condiciones de precariedad laboral que existen en México. 

Cabe mencionar que este no es el crecimiento más alto en empleos registrados desde hace diez años. Por ejemplo, durante el primer trimestre del 2017, se generaron un total de 377,694 empleos. 

Pero esto no es lo toral. La incorporación de personas al Seguro Social no necesariamente nos habla de la creación de un nuevo empleo, es decir, no hay una certeza de que esa plaza no existía con anterioridad, sino que es más probable que se esté formalizando una plaza que anteriormente era informal.

Por un lado, durante febrero de este año, la población desocupada, es decir, las personas que se encuentran en busca de trabajo, pero las condiciones del mercado laboral no les permiten acceder a uno, ascendió a 3.4% de la Población Económicamente Activa, un porcentaje mayor al observado durante ese mismo mes, pero del 2018, que fue de 3.1%. 

Por otro lado, la tasa de informalidad laboral, es decir, aquellas personas que trabajan con los recursos del hogar, ascendió al 57.7% de la población ocupada. En otras palabras, más de la mayor parte de la población ocupada está trabajando no sólo con recursos propios, sino que además, lo hace sin ningún tipo de prestación social.

Al respecto el INEGI ha desarrollado una metodología que nos permite conocer la problemática de la ocupación y el acceso al empleo tanto en el ámbito nacional, como en las diferentes entidades federativas. 

Para lo anterior toman en cuenta las variables de Tasa de Condiciones Críticas de Ocupación (los que trabajan mucho y ganan poco), Tasa de Ocupación en el Sector Informal (los que trabajan con los recursos del hogar), Tasa de Desocupación (los que quieren trabajar pero no encuentran trabajo), Tasa de Subocupación (los que necesitan trabajar más pero no pueden) y el porcentaje de trabajadores remunerados sin acceso a prestaciones de ley (los que trabajan sin prestaciones). 

En general, la situación del país en el cuarto trimestre del 2018 no tuvo progresos significativos con respecto a la problemática del empleo un año antes, con excepción de algunas entidades como San Luis Potosí, Querétaro y Morelos, lo que responde al dinamismo de su economía debido a las inversiones que albergan.

EXPECTATIVAS AL FINAL 2019: Se espera que durante este año el empleo en términos reales se encuentre a la baja, siguiendo una tendencia de por lo menos diez meses. 

Factores internacionales como la desaceleración de la economía mundial, las tensiones comerciales entre EE.UU. y China y el T-MEC, así como factores nacionales como los constantes recortes a las expectativas de crecimiento, así como la incertidumbre en las inversiones, incidirán en la generación de empleo por parte de la iniciativa privada. 

Por su parte, el gobierno tampoco estará creando nuevos empleos. Las medidas de austeridad del gobierno, así como el recorte de los empleos gubernamentales dan muestra de ello.

Para finalizar, es necesario resaltar que las cifras en materia de empleos registrados ante el IMSS, no son un buen indicador de la estabilidad o mejora del mercado laboral, ni mucho menos un indicador del crecimiento económico del país. Las recientes reformas laborales, aunque necesarias, poco parecen aportar a los grandes problemas estructurales que acaecen en el mercado laboral mexicano.

Para cerrar las expectativas de baja al crecimiento esperado al cierre de 2019, la agencia Moody’s Investors Service redujo este lunes 17 de junio, de 1.5 a 1.2 por ciento su pronóstico de crecimiento para la economía mexicana y alertó que una mayor debilidad económica, aunado a la situación de Petróleos Mexicanos (Pemex), podría hacer necesario que el gobierno realice ajustes adicionales al gasto público.

De acuerdo con un documento de la agencia, la falta de predictibilidad de las políticas públicas está afectando la confianza de los inversionistas y las perspectivas de crecimiento, y un menor crecimiento, junto con cambios en la política energética y el nuevo mandato de Pemex conllevan riesgos para la perspectiva fiscal de mediano plazo de México. 

La agencia estima que Pemex requerirá apoyo financiero adicional del gobierno federal para financiar sus planes de inversión de capital y el consecuente flujo de efectivo libre negativo. 

CONCLUSIÓN: Se puede concluir que a menor expectativa de crecimiento económico habrá menor crecimiento de empleos formales e informales al cierre de 2019.

Por ejemplo, de acuerdo con el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CCESP), esta situación refleja un menor dinamismo de la actividad económica del país, y con ello la limitación que tienen las empresas para crear nuevos puestos de trabajo.

El principal motor del crecimiento es la inversión, y al incrementarse el acervo de capital se pueden crear actividades más productivas, capaces de generar más empleos de calidad y mejorar el bienestar de la población. Pero a menor crecimiento habrá menor inversión y por ende mayor desempleo. 

Además, las empresas deben empezar a ajustarse a la baja en materia de empleo, porque ya no están teniendo ciertos ingresos, lo que aunado a la decisión del gobierno federal de desemplear a burócratas…