OPINIÓN ECONÓMICA

by / Comentarios desactivados en OPINIÓN ECONÓMICA / 12 View / septiembre 15, 2019

Por: Dr. Jorge A. Lera Mejía

“MUJERES Y NIÑOS NUEVO PERFIL DE LA MIGRACIÓN”

A raíz de las recientes corrientes migratorias en forma de caravanas masivas, que a partir de la segunda década de este Siglo han contaminado las migraciones en verdaderos Éxodos humanos. 

Ahora la migración a través del territorio mexicano  se ha convertido en un fenómeno multiracial y multiétnico, pero también se ha convertido en una fuga de familias completas, unidas y separadas.

El interés de investigación se concentra en la nueva coyuntura Migrante tanto de las corrientes denizen desde sur de Europa y desde Centroamérica, con un mayor contingente de niños ‘menores no acompañados’, ‘mujeres solas’, ‘ancianos sin soporte’ y ‘comunidad LGTB’.

Esta modalidad ha despertado la preocupación de organizaciones internacionales, casas de apoyo de migrantes y de las propias autoridades. 

Hoy por la frontera del sur de Chiapas, destaca el cambio cualitativo que se ha producido al convertirse la mujer y los niños en un actor social autónomo, que emigran en busca de mejores oportunidades económicas y sociales, ya no sólo como acompañante o como parte del proceso de la reunificación familiar.

MENORES NO ACOMPAÑADOS NUEVA CRISIS HUMANITARIA:

INICIO DEL FENÓMENO EN 2014: En el caso que abordamos aquí, la nueva oleada migratoria de niños migrantes solos, de origen principalmente centroamericano, tuvo su eclosión en el año 2014, cuando la Patrulla Fronteriza detuvo en un tramo de la frontera de Texas a 68 mil 541 niños migrantes mientras intentaban entrar sin documentos al país, la mayoría de ellos (por encima del 75%) de origen centroamericano (Guatemala, El Salvador y Honduras). El problema quebró la capacidad de respuesta de la administración de Barack Obama y el propio gobierno habló de la existencia de una “crisis humanitaria”.

La gran mayoría de los menores detenidos fueron liberados –algunos de inmediato, otros después de pasar por albergues oficiales y ser reubicados con con sus propias familias o en hogares de paso. Unos pocos permanecen en centros de detención de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE, por su sigla en inglés). Ambos grupos quedaron a disposición de los jueces de de inmigración, quienes decidirán su futuro en el país.

El problema es que las causas que generaron el limbro migratorio de miles de menores no acompañados –y de una cantidad similar de menores acompañados por al menos uno de sus padres– no han desaparecido. 

En el año fiscal 2015 la cifra de menores aprehendidos bajó a 39 mil 970, pero en los ocho primeros meses del año fiscal 2016 los agentes federales han arrestado ya a una cifra similar: 38 mil 566. Y falta todo el verano.

SITUACIÓN ACTUAL Y PERSPECTIVAS:

Aunque los hombres lideran las estadísticas de desplazamientos en todo el orbe, seguidos por las mujeres, paulatinamente los niños se suman al éxodo en busca del sueño americano 
tantas veces reproducido por el imaginario colectivo, sobre todo en las zonas rurales y urbanas donde la migración registra los mayores índices. 

Solos o acompañados, los infantes emprenden la aventura para encontrar a sus familiares, o bien, para escapar de la pobreza pero su inmadurez física y mental, así como el desconocimiento del idioma y de las leyes del lugar donde arriban son factores que muchas veces los convierte en víctimas de violación a sus derechos humanos, que van desde el maltrato, explotación sexual, trabajo forzado, hasta abusos por parte de autoridades, deportación o encarcelamiento. 
Reportes de Human Rights Watch (HRW),  señalan que un total de 378 mil 582 personas no ciudadanas estadounidenses, que se encuentran tanto legal como ilegalmente en ese territorio, fueron detenidas en 2008 por agentes del Servicio de Inmigración y Control de 

Aduanas (Inmigratio and Customs Enforcement, ICE) y consignadas a una amplia red de más de 300 establecimientos de detención ubicados en casi todos los estados del país (pocos funcionan bajo el control del ICE y la mayoría son subcontratadas). 

Los traslados interponen obstáculos a menudo insuperables para el acceso de los detenidos a asistencia legal, independientemente de los fundamentos de su caso. También obstaculizan el derecho a impugnar su detención, provocan cambios injustos, a mitad del procedimiento, en la interpretación de las leyes aplicables a sus casos y, en última instancia,  pueden dar lugar a deportaciones injustas. 

Los traslados además tienen un efecto sumamente negativo en la vida personal de los detenidos y sus familias, que a menudo incluyen niños.

En el mismo informe, destaca que en los 10 años que transcurrieron entre 1999 y 2008 se llevaron a cabo 1.4 millones de traslados de personas detenidas. La gran cantidad de traslados se debe a que el ICE utiliza ampliamente la detención como una herramienta de control de inmigración, en especial luego de la aprobación de las leyes restrictivas sobre inmigración en 2006 y debido a la ausencia de políticas y estándares efectivos que permitan evitar traslados innecesarios. 

La Organización Internacional del Trabajo (OIT), reporta que hasta el año 2000 existían 1.2  millones de niños víctimas de trata, que incluía la trata fronteriza y la interna de un país. Sin embargo, este tema acusa claroscuros rebasados por una realidad donde las vejaciones no forman se detienen pese a los instrumentos regionales e internacionales que hay para combatir. 

Hans van de Glind, especialista principal del Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC) de la OIT, opina que los desequilibrios económicos internacionales que afectan primordialmente a las naciones en vías de desarrollo podrían provocar el incremento en las cifras de la trata de niños. 
CIFRAS DEL MIEDO EN TRATA DE MENORES:

Entre 980 mil y 1 millón 250 mil niños se encuentran sometidos a la trata infantil, que “es la combinación de una serie de eventos que pueden ocurrir en la comunidad de origen de los niños, en los lugares de tránsito y de destino”, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Este organismo internacional clasifica la trata dentro de “las formas de esclavitud o prácticas 
análogas a la esclavitud” y por lo tanto, como una de las peores formas de trabajo infantil, la cual debe ser eliminada con carácter de urgencia, independientemente del nivel de desarrollo del país. 
La trata infantil, sea ésta dentro de un país, entre países o entre continentes, está estrechamente relacionada con la demanda de mano de obra barata, dócil y maleable en algunos sectores y de algunos empleadores”.

Explica que los niños se trasladan solos, con sus familias o en grupo y, al igual que para los adultos, estos traslados pueden ser voluntarios o contra su voluntad. 

Lejos de su hogar, por lo general separados de sus familias y comunidades, aislados en un país o región cuyo idioma desconocen, donde no pueden ni recibir ayuda ni tienen forma de regresar a su hogar. 

Tal aislamiento los hace a menudo víctimas de abusos de poder. Los niños víctimas de trata se encuentran completamente a merced de sus empleadores o de las personas que tienen el control de sus vidas, lo que los expone a abusos sexuales, hambre, pérdida de libertad, violencia física u otras. 

Los niños muy pequeños pueden ser víctimas de trata junto a sus padres y a otros familiares, este es el caso cuando se recluta a toda una familia con la promesa de mejores oportunidades en otro lugar.

Tanto adultos como niños pueden caer víctimas de la trata al interior de su propio país (en el ámbito de la trata “nacional” o “interna”) como más allá de sus fronteras (trata “transfronteriza).

En tanto, la UNICEF establece en un estudio que la violencia infantil se presenta bajo diversas formas y depende de una amplia gama de factores, desde las características personales de la víctima y el agresor, hasta sus entornos. 

Sin embargo, indica, continúa siendo un fenómeno oculto, no denunciado y poco documentado debido al miedo que existe para hacerlo público.
“El miedo está estrechamente relacionado al estigma que a menudo va unido a las denuncias de violencia, sobre todo en los lugares en que el “honor” de la familia se sitúa por encima de la seguridad y el bienestar de los niños. En particular, la violación y otras formas de violencia sexual pueden acarrear el 
ostracismo, más violencia o la muerte”.

REFLEXIÓN FINAL:

De acuerdo a lo publicado en la Cámara de Diputados (2009). La humanidad tiene muchas deudas que saldar con la población infantil migrante, que es sometida a tratos denigrantes cuya dimensión es hoy todavía insuficientemente analizada. 

Hace falta crear una cultura de denuncia en contra de los responsables de este nuevo flagelo humano en que se ha convertido el maltrato a los niños o para que el miedo desaparezca y se pueda, abiertamente, fincar responsabilidades contra las personas o las autoridades responsables. 

Si bien es cierto que los desequilibrios macroeconómicos son desencadenantes para que los niños partan solos a acompañados para encontrar a sus familias o, simplemente, poder 
acceder a mejores condiciones de vida, también ha sido valioso que instancias internacionales y las nacionales legislativas y gubernamentales trabajen en la conformación de normatividad y políticas públicas que den respuesta a las crecientes necesidades económicas de la población, especialmente en lo que toca a la protección de los migrantes menores, dada su fragilidad y vulnerabilidad, tanto mexicanos en el extranjero, como extranjeros con destino final en México o de paso por él.

Fuente: Cámara de Diputados. La migración infantil: un problema acuciante. Lic. Gabriel Mario Santos Villarreal.  Investigador Parlamentario. Subdirector de Política Exterior. Diciembre 2009.