OPINIÓN ECONÓMICA

by / Comentarios desactivados en OPINIÓN ECONÓMICA / 7 View / octubre 13, 2019

Por: Dr. Jorge A. Lera Mejía

“Nuevas caravanas en la 4T. Viejos vicios”

Desde el año antepasado a través de pequeñas caravanas, entre 100 a 200 personas, las diásporas que vienen huyendo de sus países, principalmente de origen centroamericano, combinadas muchas veces con otros grupos de nacionalidades cubanas, haitianos, africanos, asiáticos y algunos sudamericanos, estos habían venido cruzando silenciosamente por territorio mexicano, en grupos de manera para autoprotección. 
Es hasta entrando los meses de octubre y noviembre del 2018, cuando dichos grupos migrantes en caravanas, aumentaron su número y su composición se multiplicó con más participación de niños ‘menores solos y/o acompañados’, al grado tal que estos “exodos”, ya son ahora representados en una tercera parte por niños, otra tercera por mujeres y ancianos, y el número restante por adultos masculinos.
El impacto mediático y político de estas nuevas diásporas migrantes no se dejó esperar, al ser manifiesto un nuevo estilo de presión y exigencias al derecho de libre tránsito de los Éxodos. Provocando hacinamiento, violencia, criminalización de la migración, muchas veces complicado el fenómeno por la intervención de bandas del crimen incluso en complicidad con autoridades municipales, estatales y federales del propio Instituto Nacional de Migración (INM).
Así se presentaron más de cinco grandes caravanas entre octubre, noviembre y diciembre de 2018, ya en el nuevo gobierno, y complicado aún más por la política de puertas abiertas, ofreciendo visados humanitarios, derecho a trabajar, estudiar y salud a dichos migrantes en caravanas. Esto dio pie a que se reproduzcan más y nuevas diásporas migratorias, por lo que las caravanas se repitieron entre enero a abril de este año.
El gobierno norteamericano viendo este nuevo y reiterado descontrol, amenazó al gobierno mexicano con aplicar desde el mes de julio hasta diciembre tarifas arancelarias de 5% cada mes, si el gobierno de Andrés Manuel López Obrador no paraba estos éxodos en caravanas. 
Lo anterior hizo que se diera un giro de 360 grados, ocupando por primera vez al Ejército, Mariana y fuerzas federales, sumando hasta ahora más de 25 mil efectivos de la ahora llamada Guardia Nacional. México de ser puertas abiertas ahora al contrario, paso no solo de puertas cerradas, si no ahora hacemos el trabajo sucio a nombre de los Estados Unidos. Somos una especie de Muro Virtual. 

Este sábado 12 de octubre, un grupo de por lo menos tres mil migrantes, la mayoría centroamericanos y otro de africanos haitianos y cubanos, partió en la madrugada de Tapachula rumbo a la frontera norte del país, el cual fue detenido por la Guardia Nacional en Xochiltepec.

El inicio de la caravana se debió a la desesperación que impera entre los migrantes, pues algunos tienen siete meses, al no obtener la documentación legal que otorga el Instituto Nacional de Migración (INM): la tarjeta (visa) de Visitante Regional por Razones Humanitaria y la tarjeta de residente 

El grupo avanzó hacia el municipio de Huehuetán. Ahí, un grupo de migrantes fue asegurado por elementos del INM. Sin embargo, no llevaron a cabo ningún operativo. Cuando el grupo arribaba a la comunidad de Xochiltepec, en el municipio de Tuzantán, elementos de la Guardia Nacional y del INM los interceptaron a la altura del kilómetro 255 de la carretera Tuzantán-Tapachula.

La GN llegó con escudos y toletes a cerrar el paso en la vía federal (tanto para personas como para vehículos) y a rodear a los integrantes de la caravana para evitar que se replegaran.

Un grupo de 200 personas fue asegurado, la mitad del grupo se entregó, otros huyeron al monte y se internaron en Xochitepec; alrededor de 150 personas regresaron a Tapachula.

Irineo Mujica Arzate, representante de Pueblos Sin Fronteras, asociación que acompaña a las caravanas centroamericanas desde sus inicios, hace más de un año, dio a conocer que la policía y INM no permitieron el paso a de migrantes.

Desde la última caravana que ingresó a México en abril pasado, muchos centroamericanos se disiparon en Tapachula, a la espera de un documento legal de estancia en México.

Muchos acamparon en las calles, invadieron lotes baldíos y casas en obra negra en colonias de la periferia de la ciudad, en donde, incluso, se ha elevado el nivel de delincuencia.

Estos casos muestran que las caravanas siguen su marcha con los mismos agentes que las organizan y encabezan, la OBG ‘Pueblos Sin Fronteras’, sin dejar de reconocer que siguen operando a la par, grupos organizados de coyotes y polleros, verdaderas bandas de traficantes de migrantes y personas. 

Todos sabemos que los migrantes no van a ser recibidos y aceptados por el gobierno de Estados Unidos y su presidente Donald Trump. Además sabemos que ahora más de 50 mil migrantes se encuentran varados en las fronteras desde Tijuana hasta Matamoros, que las visas humanitarias de EUA no están fluyendo. 

Pero sobre todo se conoce que sigue latente la amenaza de dos cosas: 1. Establecer unilateralmente aranceles, y 2. Suspender la negociación y puesta en marcha, del nuevo Tratado de Libre Comercio T-MEC entre México, Estados Unidos y Canadá. 

Por todo ello estas nuevas caravanas no son más que una muestra de los viejos vicios que el fenómeno migratorio mexicano es abordado sin reconocer de frente que no somos libres y soberanos para establecer nuestras propias políticas públicas. Además, se debe reconocer que los migrantes foráneos no quieren quedarse y trabajar en nuestro país. Ellos dicen seguir aspirando el “Viejo Sueño Americano”, pero nadie es capaz de decirles que ese sueño ahora se convierte en “Pesadilla” para los migrantes, para el pueblo mexicano y para el gobierno de la Cuarta Transformación (4T) que nunca supo a lo que se iba a enfrentar…