PALACIO

by / Comentarios desactivados en PALACIO / 11 View / agosto 30, 2019

Por: Mario Díaz

  ¿Más de lo mismo?

-Ni Mando Único ni Gendarmería ni Guardia Nacional

-Ni guerra de Calderón ni “amor y paz” de AMLO

-Se exhiben Cuitláhuac, Winckler y Gertz Manero

AL igual que en los sexenios panistas de VICENTE FOX QUESADA y FELIPE CALDERÓN HINOJOSA y del priísta ENRIQUE PEÑA NIETO, el grave problema de inseguridad en el país no escapa al gobierno de la Cuarta Transformación de ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR.

Es decir, al menos hasta el momento, ni la derecha ni el centro ni la izquierda han logrado encontrar la fórmula que permita que regrese la tranquilidad de antaño a los hogares mexicanos.

No se trata de comparaciones odiosas ni tampoco de repartir culpas sin ton ni son. No, de lo que se trata es analizar como gran parte del territorio nacional se ha convertido en pasto seco para la actividad impune de quienes se dedican a actividades ilícitas.

Ni el Mando Único ni la Gendarmería ni Operativos Interinstitucionales y, actualmente, ni la Guardia Nacional se han convertido en los antídotos que permitan frenar ese cáncer que lacera día a día a la sociedad azteca.

Lo peor del caso es que las instituciones que representan la salvaguarda de la soberanía nacional, como son el Ejército Mexicano y la Marina Armada de México, están enfrentando agresiones, vejaciones, humillaciones y despojo de sus propias armas ante la falta de una estrategia definida que les permita actuar en consecuencia.

En ese contexto, surge el lógico cuestionamiento: ¿de qué sirve que soldados y marinos estén autorizados constitucionalmente para realizar labores policiacas, si ni tan siquiera cuentan con respaldo alguno para defender su honor y hacer respetar su uniforme?

Cierto, no se trata de que las fuerzas militares ejerzan acciones represoras en contra del pueblo. Sin embargo, ¿eso quiere decir que el pueblo si tiene derecho a agredir impunemente?

La declaratoria de guerra de FELIPE CALDERÓN a los cárteles de la droga y el “amor y paz” de LÓPEZ OBRADOR son criterios diametralmente opuestos que no han logrado el objetivo pacificador.

Justo es precisar que la tibieza y opacidad de ENRIQUE PEÑA NIETO en ese escabroso tema, tampoco generó ningún resultado que permitiera devolver la tranquilidad.

Es preocupante que a nueve meses del gobierno de la Cuarta Transformación la estrategia visible para enfrentar ese flagelo siga siendo la misma: enfrentamientos armados de buenos contra malos, convirtiendo calles, avenidas, caminos vecinales y carreteras en auténticos campos de batalla.

Peor aún, que a los distintos grupos delictivos en la república mexicana les importa un comino partido por la mitad la presencia o no de la Guardia Nacional, ni tampoco les interesa atender recomendaciones presidenciales, tales como “pórtense bien”.

Los asesinatos de periodistas y activistas sociales y del mando militar en Michoacán son situaciones que enturbian en Primer Informe de Gobierno del presidente ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR.

Obviamente, la masacre en ocurrida en un antro de vicio en Coatzacoalcos, Veracruz ha dado la vuelta al mundo con todo y lo que ello implica en imagen negativa.

El asesinato de 28 personas a manos de un grupo criminal ha provocado controversia entre el gobernador CUITLÁHUAC GARCÍA, el Fiscal Estatal JORGE WINCKLER ORTÍZ y ALEJANDRO GERTZ MANERO, titular de la Fiscalía General de la República.

Quien es señalado como responsable de la masacre fue detenido por elementos de la Marina Armada de México en julio pasado y puesto a disposición de la delegación Estatal de la FGR, instancia que lo liberó 48 horas después.

Inicialmente, el mandatario de la entidad responsabilizaba al fiscal estatal, pero se aclaró que el presunto responsable nunca estuvo a disposición de la autoridad veracruzana.

La tragedia puso al descubierto la pugna interna entre el gobernador CUITLÁHUAC GARCIA y el Fiscal Estatal JORGE WINCKLER, que dejó de “herencia” el gobernante del sexenio pasado, MIGUEL ÁNGEL YUNES.

Y hasta la próxima.