PALACIO

by / Comentarios desactivados en PALACIO / 16 View / diciembre 20, 2019

Por: Mario Díaz

¿Remar contracorriente?

-Tarea titánica le espera a Edgar Melhem

-¿Se conformará con curules y regidurías?

-Tomás, Eugenio…..¿y Egidio?

A PESAR del apoyo de la cúpula tricolor encabezada por el líder nacional ALEJANDRO MORENO, el nuevo dirigente estatal del PRI en Tamaulipas, EDGAR MELHEM SALINAS, habrá de remar contracorriente en su esfuerzo por cohesionar lo que queda del otrora partido invencible.

Con dos exgobernadores encarcelados por corruptos y un tercero que podría engrosar esa estadística, se antoja un panorama gris para el Revolucionario Institucional y su flamante directiva estatal.

En efecto, TOMAS YARRINGTON RUVALCABA y EUGENIO HERNÁNDEZ FLORES, junto con EGIDIO TORRE CANTÚ, quiérase o no, son responsables del desprestigio tricolor y de la debacle en los últimos procesos eleccionarios.

No es de dudarse la capacidad política del riobravense y exdiputado federal en su nueva encomienda partidista. Sin embargo, de acuerdo al nuevo firmamento político en la esquina noreste del país, su labor se centrará en sacar el máximo provecho a las representaciones populares por la vía plurinominal.

Sería injusto exigirle a MELHEM SALINAS buenos resultados en futuras competencias electorales por el camino de la mayoría relativa.

En consecuencia, en Tamaulipas, el PRI necesariamente tendrá que formar alianza con otras fuerzas políticas para lograr la mejor tajada en el reparto de curules y regidurías.

Si se toma en cuenta que el PAN y Morena son las corrientes ideológicas del momento, la pregunta lógica es ¿hacia donde se inclinará el alto mando priísta en las elecciones de 2021?

Por lo pronto, el gobierno panista que encabeza FRANCISCO JAVIER GARCÍA CABEZA DE VACA, además de mantener a buen recaudo al exmandatario EUGENIO HERNÁNDEZ FLORES, amaga con vincular a proceso a EGIDIO TORRE CANTÚ y colaboradores mucho muy cercanos.

La Fiscalía Anticorrupción acusa a JORGE SILVESTRE ÁBREGO ADAME y a JORGE CONTRERAS CHÍO, secretario de Finanzas y director de Compras, respectivamente, en el pasado sexenio, del desvío de 600 millones de pesos, mediante la triangulación con facturación irregular.

También, la Auditoría Superior del Estado detectó el mal manejo de mil 200 millones de pesos que no ingresaron al Instituto de Previsión y Seguridad Social del Estado.

La ASE informó de la irregularidad al Congreso del Estado, misma que denunció en tribuna el diputado JOAQUÍN HERNÁNDEZ CORREA. Como resultado del presunto acto de corrupción se procedió a integrar una Acta Judicial en contra del exgobernador EGIDIO TORRE CANTÚ.

La indagatoria estatal incluye el origen de los recursos económicos para la adquisición de una mansión en el municipio de San Pedro Garza García, Nuevo León, valorada en 17 millones de dólares, equivalentes a alrededor de 340 millones de pesos.

Del mismo modo, la “lupa estatal” rastrea el origen de una cuenta bancaria por un millón 800 mil dólares, depositados en una institución financiera de los Estados Unidos a nombre de GUILLERMO MARTÍNEZ GARCÍA, quien fuera el coordinador de Comunicación Social en el sexenio egidista.

Evidentemente, el amague cabecista está orientado a retener la hegemonía albiceleste en Tamaulipas y, por ende, alargar al máximo el poder sexenal, como en su momento lo logró el extinto gobernador poblano RAFAEL MORENO VALLE.

Por lo tanto, sin ánimo de hacer leña del árbol caído, no es faltar a la verdad afirmar que será titánica la labor del flamante presidente del Comité Directivo Estatal del PRI en esta entidad federativa. Tampoco, que sus máximas preseas a corto y mediano plazo no pasarán de curules y regidurías, de esas que no llevan la bendición del voto ciudadano.

Y hasta la próxima.