PALACIO

by / Comentarios desactivados en PALACIO / 1 View / febrero 3, 2020

Por: Mario Díaz

¿”Manita de puerco”?

-Convencieron a gobernadores panistas

-Les reducirían recursos del Fondo de Salud

-Pero….¿y dónde están los corruptos?

PARA no “desentonar” con el resto de sus homólogos, los gobernadores emanados del Partido Acción Nacional, finalmente, decidieron firmar el convenio de inclusión al Instituto de Salud para el Bienestar (INSABIN) del gobierno federal.

Los mandatarios panistas se reunirán con el presidente ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR y el gabinete de Salud para formalizar el compromiso y definir claramente las reglas de operación.

Evidentemente, a los gobernadores azules les hicieron “manita de puerco” y a regañadientes tuvieron que aceptar el programa federal de salud, ante el grave problema financiero que enfrentarían al no tener acceso generoso a los 40 mil millones de pesos procedentes del Fondo de Salud.

El meollo del asunto entre Federación y gobiernos estatales en el tema de salud es que con el INSABIN el gobierno de la Cuarta Transformación pretende vigilar, principalmente, la compra de medicamentos con el objeto de terminar la corrupción.

Es una verdad de a kilo que, en ese rubro, la corrupción estatal y el monopolio central han colapsado los sistemas de salud en las entidades federativas, al grado de que clínicas y hospitales carecen de lo más elemental. En ese contexto, es objetivo precisar que son incontables los nuevos ricos que han hecho fortuna al amparo de la salud de miles y miles de mexicanos.

Respecto al Instituto Nacional de Salud para el Bienestar, sobra decir que es un programa muy ambicioso que pretende otorgar atención gratuita a 59 millones de mexicanos que carecen de asistencia social del IMSS o el ISSSTE.

Sin embargo, ante la ausencia de un plan piloto, planeación a mediano y largo plazo y, sobre todo, comunicación e información se ha generado inconformidad entre los solicitantes de atención médica, incertidumbre entre los directores de hospitales de los tres niveles, y zozobra entre los exempleados del Seguro Popular.

Liderados por el gobernador de Aguascalientes, MARTÍN OROZCO, los mandatarios albicelestes, para darse “ánimo”, consideran que le impusieron varias condiciones a la 4T: no centralizarán los hospitales, habrá “reglas claras” para la distribución del presupuesto, la gratuidad de servicios será progresiva, y tendrán libertad para la compra de medicamentos de acuerdo a precios estandarizados.

Una vez allanado el camino del INSABIN para dar paso al programa de salud del gobierno lopezobradorista, sería más que conveniente que la Secretaría de la Función Pública exhibiera algunos actos de corrupción en los servicios de salud pública.

De acuerdo a la titular de la SFP, IRMA ERÉNDIRA SANDOVAL, se trabaja activamente en seis investigaciones de alto nivel contra funcionarios de salud por desabasto de medicamentos y cobro de cuotas.

Solo con la vinculación a proceso de uno o más responsables de esos delitos el gobierno de la Cuarta Transformación podría validar que el combate a la corrupción va en serio. El “borrón y cuenta nueva” no es la mejor manera de dejar atrás el daño que han sufrido miles de familias no afiliadas a los regímenes del Instituto Mexicano del Seguro Social o del ISSSTE.

Aunque el tema es lo de menos, será interesante conocer el acuerdo al que tendrán que llegar la Federación y los gobiernos estatales panistas con relación a sus respectivos colores emblemáticos y logotipos oficiales.

Se da por descontado que el INSABI estará debidamente identificado en todos los hospitales estatales y federales. En consecuencia, en los centros hospitalarios de entidades gobernadas por el PAN serán muy notorios los colores azul y guinda.

Y hasta la próxima.