PALACIO

by / Comentarios desactivados en PALACIO / 1 View / abril 8, 2020

Por: Mario Díaz

“Tan malo el pinto…..”

-Neoliberales gobernaron para ricos

-AMLO gobierna solo para los pobres

-No se debe dividir a la sociedad azteca

EL quinto informe del presidente ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR prácticamente reafirmó el rumbo que ha mantenido en lo que va de su sexenio, en lo que refiere a la forma de gobernar en la Cuarta Transformación.

El jefe de la Nación se ha caracterizado por ser repetitivo a la hora de afirmar que durante su gobierno llevan prioridad los pobres o clases marginadas.

También, no deja ninguna duda en la aplicación de sus programas sociales ni tampoco en lo que tiene que ver con sus obras emblemáticas como lo son la refinería Dos Bocas, el Tren Maya y el aeropuerto de Santa Lucía.

LÓPEZ OBRADOR es tajante al afirmar que los programas sociales y las obras mayores “van porque van”, a pesar de que los pronósticos económicos mundiales no son nada halagadores y, por el contrario, sugieren un decrecimiento derivado de una segura recesión a nivel mundial.

Pero, el tema que nos ocupa nada tiene que ver con análisis que les corresponde a estudiosos de la materia. En cambio, sí pretende escudriñar la política lopezobradorista ante lo que en un primer plano sugiere que ha dividido en dos a la sociedad mexicana.

Desde ese ángulo, tal parece que el huésped del Palacio Nacional gobierna solo para las clases marginadas, olvidando o no tomando en cuenta que una sociedad se integra con distintos estratos sociales.

Es indiscutible que cualquier modelo de gobierno, sea neoliberal como en el pasado, o demócrata-socialista como en el presente, tiene que atender los reclamos de los que menos tienen, pero, del mismo modo, atender al sector productivo que soporta gran parte de la economía de cualquier país.

En ambos casos, quien lleve la banda presidencial en el pecho tiene la obligación de gobernar para todos los ciudadanos, independientemente de su economía, estrato social, preferencia ideológica, sexual o religiosa.

Y, desafortunadamente, en nuestro México lindo y querido se han equivocado los unos y los otros a la hora de ejercer el mandato constitucional.

Los neoliberales de antaño enfocando su atención en las clases privilegiadas y el sector empresarial, aportando migajas a los que menos tienen con el pan y circo de cada sexenio.

Los social-demócratas de la actualidad, gobernando solo para los pobres, adultos mayores, estudiantes y jóvenes emprendedores, entre otros, pero sin atender a pequeños y medianos empresarios, quienes soportan el mayor porcentaje de la carga impositiva fiscal.

Tan malo el pinto como el colorado, sería la clásica expresión campirana adecuada al hacer alusión a un comparativo de formas de gobierno y proceder de los gobernantes.

Gobernar solo para pobres o gobernar solo para ricos no es la mejor manera de ejercer un mandato constitucional y menos cuando se obtiene esa responsabilidad con el respaldo de más de 30 millones de votantes.

Dividir la sociedad azteca en chairos y fifís, ricos y pobres, indigentes y empresarios, neoliberales y demócratas o etiquetar como de procedencia conservadora la crítica constructiva no es el rumbo adecuado para gobernar un gran país como lo es el Cuerno de la Abundancia.

DESDE EL BALCÓN:

Con justa razón, empresarios constructores de este puerto fronterizo se sienten molestos y desplazados con el gobierno de la 4T por no haber concursado la construcción de mil pies de casa con valor de 240 mil pesos cada unidad.

Hacen alusión al “sospechosismo” luego de que ha trascendido que una empresa con domicilio fiscal en el estado de Tabasco, cuyo propietario reside en esa entidad federativa, tiene a su cargo la construcción del millar de viviendas de 46 metros cuadrados que serán entregadas a familias de bajos recursos económicos, censadas con anterioridad.

Bien por el apoyo a las familias marginadas, pero mal por la forma no convencional en la asignación de la obra y el recurso, sobre todo cuando en el gobierno de la Cuarta Transformación ya no existe la corrupción.

Y hasta la próxima.