VICTORIA Y ANEXAS

by / Comentarios desactivados en VICTORIA Y ANEXAS / 9 View / mayo 29, 2017

Por: Ambrocio López Gutiérrez

– DUMAS EN CIEN IDIOMAS

Quién no ha leído, visto o escuchado, acerca de “El conde de monte Cristo”, “Los tres mosqueteros” y “El hombre de la máscara de hierro”, siendo estas algunas de las más grandes joyas de la literatura universal, obras que han sido traducidas a más de 100 idiomas y que se han representado en un sinnúmero de ocasiones desde su creación, en formatos que han pasado desde la tinta y pluma, hasta el teatro, fotografía, cine y televisión. Estas tres obras representan una pequeña parte de un acervo literario heredado por uno de los más grandes escritores, del cual, su vida no es tan conocida como lo son sus bellas obras. Así que a continuación hablaremos y conoceremos parte de la vida y obra de Alexandre Dumas.

Alexandre Dumas fue hijo del general francés Thomas Alexandre Davy de la Pailleterie y de Marie-Louise Elizabeth Labouret. Alexandre nació el 24 julio en Villers-Cotteres, en la provincia de Aisne, ubicada a 40 km de la ciudad de París, al norte de Francia en el año de 1802. La historia de vida de Alexandre podríamos definirla como una novela, teniendo como un inicio la historia de su abuelo, el aristócrata francés Alexandre Davy de la Pailleterie, el cual se embarca en el año de 1740 hacia el Caribe, a la isla Santo Domingo (hoy Haití-República Dominicana), en búsqueda de riqueza y fortuna, dicha búsqueda que dura más de tres décadas, lo lleva a casi al borde de la quiebra, durante su estancia en el Caribe Davy vive en unión libre con una esclava negra llamada Marie-Cesette Dumas y en el año de 1762 nace Thomas (padre de Alexandre) el cual tuvo que ser vendido a los seis años de edad como esclavo por su padre, para juntar recursos que le hicieran regresar a Francia, en donde ya se le daba por muerto debido a su larga ausencia, y por eso existía el riesgo de perder su herencia y propiedades en aquel país.

Al paso del tiempo una vez ya recuperado su legado, el padre de Thomas regresa en búsqueda de su hijo, y al encontrarlo al paso de dos años lo libera de la esclavitud y lo lleva con él de regreso al viejo continente. Thomas-Alexandre en Francia, recibe entrenamiento de esgrima en la academia militar de Versalles, convirtiéndose rápidamente en uno de los mejores, lo cual facilita su entrada al ejército, e inicia como soldado raso, distinguiéndose por su arrojo y destrezas con las armas, durante la guerra de revolución, desarrolla una brillante trayectoria militar y aprovecha las vacantes dejadas por los oficiales de cuna noble, quienes fueron caídos, exiliados o ejecutados, escalando posiciones rápidamente, y en el transcurso de un año, consigue convertirse en general del ejército occidental francés, y dado su origen mulato, se gana el sobrenombre de el “General Negro”.

En un texto elaborado por Antonio Montoya Arriola (alumno de la UAT), se dice que dentro del ejército occidental existió otro general que hizo carrera durante la revolución junto a Dumas, de nombre Napoleón Bonaparte, quien encontró en su compañero militar un rival de altura. Participó junto a Napoleón en el combate contra las tropas austrohúngaras en el norte de Italia, y fue ahí donde realmente se destacó cuando defendió la posición en un puente prácticamente sólo, esta hazaña le valió el apodo de “demonio negro”. De regreso a Francia, la frágil embarcación en la que viajaba Dumas naufragó cerca de Italia, y ahí fue a parar a un calabozo, donde pasó dos terribles años, sólo la insistencia de su esposa logró que las autoridades francesas intercedieran por su general y así lograr repatriarlo. El general Dumas muere en 1806 a los 43 años, cuando su hijo Alexandre sólo tenía cuatro años.

El gran desempeño del general Thomas Alexandre como estratega durante su paso en el ejército fue tan notable, que se erigió una estatua en su honor en la ciudad de París, la cual fue destruida en 1940 por el ejército alemán durante la ocupación nazi en Francia en la Segunda Guerra Mundial. Pero el nombre del general se encuentra junto con muchos de los héroes nacionales franceses en una de las columnas del arco del triunfo. La madre de Alexandre, Marie-Louise Elizabeth Labouret dispone de la pensión dejada por su fallecido esposo, la cual tras el paso del tiempo se vuelve insuficiente, comenzando a sufrir de carestías, la educación de Alexandre fue muy deficiente, debido a sus escasos recursos económicos, teniendo nueve años y con escasos estudios, pero con una gran necesidad de subsistir, Alexandre comienza como mensajero, vendedor de tabaco, y posteriormente como pasante de notario de su lugar de origen; en calidad de pasante, trabajo por el cual, en 1822 realiza su primer viaje a la capital gala, en el cual queda maravillado por la belleza, el teatro, el desarrollo y la sofisticación de la ciudad luz.

Por ello, unos meses después Alexandre decide volver a París en busca de empleo con ayuda de algunas cartas de recomendación y presentación, escritas por los antiguos compañeros militares de su padre afectos a él, principalmente el general Maximilien Sebastien Foy, comandante y héroe del ejército francés. En el año de 1823, entra al servicio del duque de Orleans como su secretario, un puesto en el cual era muy bien remunerado, lo cual le permite a Dumas mantenerse en París y con dinero suficiente para emprender el estudio de algunas disciplinas cuyo conocimiento le interesaba, las cuales fueron materias como física, química y fisiología, cuyo estudio alternó con sus labores como secretario por el día, y con la lectura nocturna de los grandes clásicos de la literatura francesa, así entonces Alexandre va completando su formación académica de una manera autodidacta.

En 1825, el amigo y protector de Alexandre, el general Foy, fallece y gracias a esto recibe un impulso inesperado, a raíz del luctuoso episodio, en el cual Dumas publica en la prensa de la capital francesa una sentida elegía, la cual fue alabada por la crítica y los lectores, con la cual adquirió prestigio literario, que pronto incrementaría con la publicación de algunas narraciones breves, en las cuales demuestra su singular habilidad para convertir en materia literaria los hechos cruciales de la vida. Y es así que, en el año de 1826, no aun cumplidos los 30 años de edad, publica su primera novela en prosa “Blanca de Beaulieu”.

La afición y amor por la escritura adquirida lo llevan a seguir escribiendo no sólo novelas ya que en el año de 1830 presenta su primera obra de teatro llamada “Enrique III y su corte” con la cual consigue notoriedad y un año después en 1831 con “Antony” alcanza su primer éxito en el teatro, que lo acompañará a lo largo de su carrera literaria; se le conoce como el introductor del romanticismo, por la forma de revolucionar con su espíritu romántico el tradicional clasicismo en el teatro, creando personajes orgullosos de sus pasiones, se considera a Alexandre como uno de los padres de la novela histórica, ya que sus narraciones publicadas en la prensa parisina, le dieron un impulso a dicho género, siendo así que alcanza celebridad por la difusión de novelas como lo fueron, sólo por mencionar a dos de sus más grandes obras, “El Conde de Monte Cristo” y los “Tres Mosqueteros”.

El Conde de Monte Cristo es una narración histórica, de la cual su idea original fue basada en un trágico acontecimiento real, en unas memorias encontradas, y escritas por un hombre llamado Jacques Peuchet, quien narraba la historia de un zapatero llamado François Picaud que vivía en París, en 1807, estaba comprometido con una mujer rica y hermosa, pero cuatro amigos celosos de su fortuna, le acusaron falsamente de ser un espía inglés, lo cual lo llevó a ser encarcelado durante siete años, durante su encarcelamiento, un compañero de prisión moribundo le legó un tesoro escondido en Milán, cuando François es liberado, parte en busca del tesoro, y tras encontrarlo, regresa bajo otro nombre a París, y dedica 10 años de su vida a trazar su venganza contra sus “amigos”.

Y para los Tres Mosqueteros, Dumas afirmó que para la composición de la novela, se basó en manuscritos encontrados en la “Bibliotheque Nationale” (biblioteca nacional), dichas memorias escritas por Gatien de Courtiliz de Sandras en el año 1700, y que narraba la vida de un joven, un teniente capitán de la primera compañía de los mosqueteros del rey llamado D’Artañan, en donde se describe un tanto el ambiente de espionaje, engaño político, de juerga y traición de la época del Cardenal Richelieu y el rey Luis XIII, siendo así la inspiración para que Dumas tomara de ella la descripción de personajes, lugares, épocas y conflictos narrados en su obra, Dumas se inspiró en la destreza como espadachín de su padre.

Alexandre repartía su tiempo entre sus grandes pasiones, la escritura, el trabajo, el estudio, la caza y el amor, se casó tres veces, teniendo así tres hijos, Alexandre Dumas (hijo), María Alexandrine Dumas y Micaela Dumas. A mediados del siglo XIX, el exitoso Alexandre Dumas se encontraba en lo más alto de su carrera, y su nombre ya traspasaba las fronteras de su país natal, y dada su fama, el ministro de instrucción pública de Francia, invita a Dumas a un viaje por Medio Oriente, partiendo del puerto de Cádiz en España a bordo de un barco nombrado “La Veloce” el cual les llevaría a países como Argelia y Túnez.

Las vivencias obtenidas en dicho viaje le servirían a Alexandre para narrar y crear dos de sus principales obras “De París a Cádiz” y ” La Veloce”. Conforme sus éxitos fueron creciendo, su fama y riquezas lo hacían a la par, llegando a amasar una muy considerable fortuna, la cual con el pasar del tiempo y la ejecución de malos hábitos adquiridos dilapidó, entre dichos derroches se encuentran las muy costosas y excéntricas cenas de las cuales Alexandre se había vuelto muy aficionado en ofrecer a la elite francesa, el tener actrices como amantes pertenecientes a las más altas esferas del teatro francés de la época, además que se hizo construir un castillo en Le Port-Marly (provincia del centro de Francia), llamado “Monte-Cristo “.

Recordemos que también mantenía a sus tres hijos y a las madres de ellos. En esta etapa Dumas vivió con un gran lujo y derroche, y aunque llegó a ganar enormes cantidades de dinero, siempre se encontraba endeudado, al grado de encontrarse en bancarrota. Posteriormente incursionó en diversas empresas que lo orillaron al filo de la debacle, como fueron la producción de obras de teatro no escritas por él, la fundación del semanario Le Monte-Cristo, por citar algunas. En el año de 1858 fue invitado por una acaudalada familia de la monarquía rusa, a un viaje de placer que lo llevó a través de San Petersburgo, Moscú, Bakú, Georgia y las costas del Mar Negro, este largo viaje de nueve meses, fue sumamente provechoso para Alexandre ya que, a su regreso a Francia, público varios libros sobre este tema así como múltiples traducciones de los más importantes autores rusos de la época.

En el año de 1859 durante un viaje en Italia, conoce el general Giuseppe Garibaldi, encontrándose posteriormente con él en Sicilia, y con ayuda de su fama y amistades, Dumas le ayuda en la negociación y compra de armas francesas en el puerto de Marsella, que servirán para la campaña militar del general Garibaldi en Italia. Después de la victoria, y ya con la unificación de Italia, el general Garibaldi nombra a Dumas jefe de los museos y excavaciones de Nápoles, ciudad en la cual vivió hasta el año de 1864. Gracias a su condición de autor polifacético se motivó a redactar un voluminoso tratado culinario, adquirido en la recopilación de las recetas de cocina de los varios países que había visitado en sus viajes, así que, hasta los últimos días de su vida, sus seguidores pudieron disfrutar de sus escritos.

En 1870 prácticamente en la ruina e imposibilitado de regresar a París por la guerra que su país sostiene con Prusia, además de su ya deteriorado estado de salud, viaja a la región de Sena-Marítimo, al norte de Francia, al pueblo de Puy, lugar de la casa de campo de su hijo, hasta que la muerte le sorprendió el 5 diciembre 1870 debido a un ataque al corazón. Dumas fue sepultado en el cementerio de su pueblo natal, hasta el 30 noviembre 2002, en el bicentenario de su natalicio, el presidente francés Jacques Chirac, ordenó que fuera sepultado en el panteón de París, así que su cuerpo fue exhumado y en una ceremonia televisada a toda Francia y Europa, fue depositado en un mausoleo, junto a otros ilustres escritores franceses.

Alexandre Dumas pretendió haber escrito junto con sus colaboradores más de 1200 obras, y, aunque sin duda exageraba la cifra, la realidad es que dejó más de 260 libros y un sinnúmero de artículos, que hicieron de él uno de los autores más prolíficos y populares de la literatura universal. Mostró una nueva visión de la realidad, en cuanto la literatura, los temas ya no vendrían a ser teológicos u oscurantistas, o simples narraciones, ahora la razón predominaba en los sentimientos, los amores imposibles, la belleza de la mujer, la naturaleza, el sentido de libertad, la venganza, la tradición, el desamor, etcétera; todos ellos llevados a flor de piel, siendo por ello considerado el padre del romanticismo.